martes, 29 de julio de 2014

Ovodonación: Tomando impulso para nuestro segundo tratamiento. Cuestión de cuerpo y mente.

En pleno siglo XXI, Internet pone a nuestra disposición una fuente de información ilimitada, lo cual no implica que todo lo que circule por la red tengamos que aplicárnoslo como dogma de fe. Yo hago lo siguiente: cuando observo que una misma información se repite bastante, busco bibliografía sobre el tema en cuestión o blogs de especialistas médicos e intento comentarla y contrastarla con una de mis ginecólogas (que da la coincidencia de que es familia política mía), con algún psicólogo o psicóloga (que por el trabajo que tengo, comparto vida laboral con esta figura profesional) y ahora con vosotras también,claro. Lo sé, qué complicada soy jajajaja pero me gusta hacerlo así.
 
Cuando por fin le comunicamos a nuestra ginecóloga que estábamos decididos a iniciar un tratamiento de fertilidad con óvulos donados (Ovodonación), una de las primeras preguntas que le hice fue: "¿y qué puedo ir haciendo estos meses hasta que llegue el momento? ¿tengo que tomarme algo o cambiar algún hábito?". Mi gine, con una sonrisa en la cara, lo primero que me dijo fue: "Inés, terminar de aceptar tu infertilidad y mirar hacia delante. Tienes que pasar el duelo y salir del bloqueo que tienes ahora. Ser feliz y cuidarte mucho, tu cuerpo y tu mente tienen que estar listos para albergar un bebé...".
 
Y...con mucho esfuerzo y la santa paciencia de mi marido, en ello estamos a día de hoy...

Después de aquel encuentro, me paré a pensar en aquellas cosas que me hacían sentir bien y que, sin saber por qué, había ido abandonando según empezamos con consultas cada dos por tres a especialistas, las pruebas médicas, la Histeroscopia en la que me quitaron 2 miomitas, el tratamiento de fertilidad para ICSI,...cosas tan sencillas como:
 
- Leer. Toda mi vida he devorado libros y cuando me quise dar cuenta llevaba más de un año con el mismo libro empezado y sin apenas avanzar...
 
- Hacer deporte. Yo que no me perdía mis dos o tres visitas semanales a la clase de spinning y que intentaba con mi marido aficionarme al running saliendo a correr varias tardes a la semana, ya no me seducía la idea de sudar la camiseta ni de tener el trasero firme. Tras la Histeroscopia Quirúrgica y su correspondiente reposo, siempre encontraba una excusa para escabullirme.
 
- Salir de compras, ir a la peluquería, a la esteticista,... Tras el resultado negativo de la ICSI, ya me daba lo mismo ir más o menos depilada, que se entreviera alguna canilla, pensar en qué me iba a poner al día siguiente para ir a trabajar o salir a tomar algo me daba pereza y siempre acababa con la coleta, un vaquero y una camiseta...
 
- Disfrutar de la intimidad con mi marido. Cuando se inicia la búsqueda del bebé, todo fluye con ilusión y normalidad pero cuando pasan los meses y el ansiado positivo no llega, las relaciones íntimas se resienten (al menos en nuestro caso). Yo personalmente a mi marido le estresé bastante con el conocido "hoy toca". En el momento en el que las cosas no surjen y se hacen porque "toca" algo cambia...éste es un tema que da de sobra para un post más adelante...
 
- Tomar una copa de vino y pegarte unas risas. Yo seguí tan a raja tabla los consejos preconcepcionales de "no beber alcohol", "no tomar café", "nada de bebidas carbonatadas", "reducir el consumo de grasas y azúcares",...que se me volvió light hasta el carácter. En varias reuniones familiares mi suegro me llegó a decir no una, sino varias veces: "Inés, hija, relájate un poco y disfruta. Una cervecita o una copita de vino te va a sentar bien...no es bueno obsesionarse...".
 
Y, por si fuera poco, hace un año y medio me surjió una oportunidad laboral relacionada con mi profesión por las tardes a la que no renuncié. Resultado: trabajo por la mañana + trabajo por la tarde = 11,30 horas / día de lunes a viernes currando.
 
Cuando una se pone a buscar consejos por Internet de cara a iniciar un tratamiento por Ovodonación, encuentras los típicos de "hacer ejercicio" y "mantener una alimentación saludable" que, todo hay que decirlo, yo creo que son buenos consejos para absolutamente todo. Pero no se menciona tanto la importancia de que la pareja vaya preparada a nivel psicológico y emocional (sobretodo la mujer que es quien renuncia a que el posible futuro bebé lleve su ADN...).

Y según van pasando los meses, me doy cuenta de que la famosa frase "Mens sana in corpore sano" adquiere un papel protagonista para iniciar cualquier tratamiento de fertilidad. Considero que es fundamental entrenar el cuerpo y el alma para lo que viene después. Por eso, me he esforzado muchíííísimo y he hecho mis avances. La verdad es que me siento mucho mejor:

- He retomado la lectura con ganas. Mientras estás enganchada con una buena novela no estás dándole vueltas continuamente a la cabeza. Terapeútico 100%.

- He vuelto a ir un par de veces a la semana al gimnasio y otras 3 tardes salgo a correr con mi marido. Con el ejercicio se generan endorfinas (y estas hormonas, chicas, son de las que molan; las conocidas "hormonas de la felicidad").

- Este mes me fui de rebajas a comprarme unos trapitos, me hice una limpieza de cara, me depilé todo lo depilable y fui a la pelu. Quien diga que esto no le da un chute de buen rollito aunque solamente sea por un rato que me lo diga por favor!!!.

- Hace 2 meses, decidí olvidarme del "hoy toca". Si el encuentro romántico coincide con mi supuesta pésima ovulación, pues genial (por si acaso se juntaran Júpiter con Saturno y se produjera el milagro) pero si no es así, ya no me quedo enfado. Simplemente, disfruto del momento. Como antes. Esto que es fácil de escribir y decir, no lo es tanto de poner en práctica pero hay que insistir porque se termina consiguiendo.

- Y, por supuesto, si me tengo que tomar una caña con amigos o una copita de vino cenando con mi marido el fin de semana, lo hago. Sin abusar claro :)!.

- Pese a que me genera una desventaja económica importante, he solicitado una excedencia en mi trabajo de las tardes durante unos meses. Tratamientos de fertilidad y 11,30 horas diarias de trabajo son completamente incompatibles, creerme.

A la conclusión que he llegado después de estos más de 2 años intentando ser papás es que el camino hacia la maternidad y hacia la paternidad en muchas ocasiones está plagado de obstáculos y batallas que hay librar cada día. Por eso, considero que cuanto más fuertes seamos de cuerpo y, sobretodo, de mente mejor sortearemos esta lucha y carrera de duración indeterminada.


Mucho ánimo y a por todas luchadoras!!!!
 

sábado, 26 de julio de 2014

ICSI para mujeres con baja respuesta ovárica: nuestro primer tratamiento de fertilidad

Voy a intentar explicarme lo mejor posible, pues en esto de los tratamientos de fertilidad hay mucho término técnico y, aunque no dejo de documentarme y de hablar con gines, éste no es mi campo...así que si lee esta entrada algún médico o erudita en el tema, ruego me disculpéis si meto la pata en algo. El objetivo final es contaros mi experiencia en ICSI como baja respondedora ovárica.

La ICSI (Inyección Intracitoplasmática) es una técnica de reproducción asistida incluida en el tratamiento de FIV (Fecundación In Vitro) que, por norma general, se utiliza en casos en los que existen problemas de fertilidad asociados a un factor masculino y en grado severo. Éste no es nuestro caso. Afortunadamente, el seminograma de mi marido salió perfecto. La gine bromeaba con él diciéndole si quería hacerse donante...pero la ICSI también está indicada para aquellos casos en los que, tras la punción ovárica, se obtienen pocos óvulos, como fue en mi caso. Y como, desde un principio, ya preveían que iba a pasar.
 
La ICSI une directamente el espermatozoide al óvulo, lo cual facilita la fecundación.
 

Previamente, es necesaria una estimulación ovárica con una medicación que seguramente muchas de vosotras ya conozcáis a estas alturas. Para una muy baja respondedora ovárica como yo, el cóctel hormonal fue el siguiente:

- Casi 1 mes con píldora anticonceptiva (Drentine). Te explican que es para que descansen los ovarios un poco. El día que me dijeron eso no pude evitar pensar: "pero si los míos bastante relajados están ya...". Efectos secundarios en mi caso: naúseas, aumento de mamas y retención de líquidos. Al final de todo el tratamiento engordé 5 kilos.

- Del 17 al 21 de Marzo de 2014: 1 parche transdérmico diario de testosterona (hormona masculina) que me tenía que poner si o si a las 00:00 horas. Al parecer, funcionan bien para reclutar mayor número de folículos antrales. Efectos secundarios en mi caso: un poquito de vello en la cara (pero muy poco) y un olor corporal muy fuerte. Por suerte, no me convertí en hombre lobo :).

- Del 22 de Marzo al 2 de Abril de 2014: 1 inyección diaria entre las 15:00 y las 19:00 horas con dosis de 300 de Puregon (hormona folículo estimulante). Se ponen en la barriga. La primera me costó mucho pero con mi marido de animador lo conseguí. Quería ponérmelas yo sola desde el primer día porque él, por los turnos de su trabajo, no está todos los días en casa. En este período de tiempo también tuve que ir al hospital a control ecográfico de recuento y medición de folículos cada 2 días. Efectos secundarios en mi caso: no noté nada. La verdad es que el Puregon es bastante fácil de poner. Ni moretones ni nada de nada. Solamente conseguimos 4 folis.

- Del 28 de Marzo al 2 de Abril de 2014: 1 inyección diaria entre las 15:00 y las 19:00 horas de Orgalutran (para impedir que se produzca la ovulación prematuramente). Se ponen en el muslo y éstas a mí si que me costaba ponérmelas porque la chicha del muslo está más dura que la de la barriguilla...Efectos secundarios en mi caso: picor, escozor y moretones en la zona donde me lo inyectaba.

- 2 de Abril de 2014: 1 única inyección de Ovitrelle (para terminar de madurar los folículos, es conocida también como "rompefolis") a las 22:00 horas. Efectos secundarios en mi caso: ninguno.

- 4 de Abril de 2014: Punción Ovárica a las 08:30 horas. Llegué a la punción únicamente con 4 folículos, de los cuales pudieron extraer solamente 3 óvulos. Después del arsenal hormonal que me metí para el cuerpo, mi ovario derecho ni siquiera respondió (es decir, los 3 óvulos los aspiraron del ovario izquierdo; el derecho vacío). Me dijeron que era normal en mujeres con baja respuesta ovárica. También nos advirtieron que con ese número de óvulos no nos hiciéramos muchas ilusiones...

- 7 de Abril de 2014: Transferencia Embrionaria. Antes de entrar a quirófano, la bióloga me dijo que la cosa había ido mejor de lo que esperaban, pues aún presentando mis óvulos una morfología como los de una mujer bastante más mayor que yo, en la antesala de la menopausia, habían fecundado 2 pero 1 lo descartaron porque tenía mucha "parte pelúcida" y muy mala pinta...pero que había un embrión con 6 células que seguía creciendo. Y ése fue el que implantaron (calidad C/D, flojito, flojito,...). Una vez más, nos advirtieron de que no nos hiciéramos muchas ilusiones pero eso fue imposible una vez que ya estaba dentro...

- 17 de Abril de 2014: Análisis de sangre (BETA, prueba de embarazo) = NEGATIVO. El suspense se mantuvo hasta el final porque la regla ese día aún no me había bajado. Justo cuando llegué a casa me encontré con la sorpresa.

En el período que va desde después de la punción ovárica hasta el mismo día de la BETA, también estuve con progesterona y mantuve el ácido fólico que ya llevaba tomando un par de meses atrás por prescripción médica.

Me cuesta rememorar estos días...

jueves, 24 de julio de 2014

Ovodonación: ¿a quién se lo contamos?

Cuando mi marido y yo iniciamos la búsqueda de nuestro bebé, con toda la naturalidad del mundo, cada vez que alguien nos hacía la típica pregunta de "¿y vosotros para cuándo?" contestábamos eso de "pues mira, estamos en ello, así que cuando venga bien estará". Fue casarnos y empezar todo nuestro entorno así...y nosotros tan felices pensando que era cuestión de algunos meses o, como mucho, un año (como le pasa a muchas parejas).

Pasó un mes, y otro mes, y otro...y al año y pico, cuando ya teníamos un diagnóstico claro y meridiano de Fallo Ovárico Prematuro y Baja Reserva Ovocitaria, familiares y amigos nos hacían preguntas del tipo "¿pero a qué estáis esperando?"; "¿es que tenéis algún problema?" o "¿habéis ido al médico?, no es normal, ya lleváis bastante tiempo buscando..." y nosotros, con la misma naturalidad de los meses anteriores, contestábamos "pues parece que no lo vamos a tener fácil, después de quitarme un par de miomas, nos hemos hecho unas pruebas y resulta que mi reserva ovárica está bajita. Nos han mandado a la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital para intentarlo con algún tratamiento..." . Como veréis, demasiadas explicaciones. Nosotros somos así.

Una vez que prácticamente todo nuestro entorno era conocedor de que yo estaba premenopáusica perdida y que por ese motivo teníamos que iniciar un tratamiento de fertilidad, empezaron los comentarios de "si es que lo que tienes que hacer Inesita es relajarte que llevas mucho estrés con los dos trabajos"; "iros a hacer un viaje, desconectar y ya veréis como funciona"; "lo que hay que hacer es practicar todos los días"; "os estáis precipitando, tampoco lleváis tanto tiempo de búsqueda"...incluso mi propia madre me llegó a decir: "Inés no puedes controlarlo todo en tu vida. ¿Te has planteado que puede ser que haya algo que no llegues a conseguir?. Si no podéis tener hijos tampoco tienes que hundirte. Tienes un marido que te adora". En fin, esa noche creo que tuve una discusión con mi madre como no la había tenido nunca antes...¿esos eran los ánimos que me daba sin ni siquiera haberlo intentado una vez con tratamiento?. Quiero muchísimo a mi madre pero hay determinados temas en los que somos como el agua y el aceite. Y en esto, siento que no la tengo a mi lado.


Y siguió pasando el tiempo...y tras nuestra primera ICSI y nuestro primer resultado negativo, obviamente, la gente, como es normal porque nosotros les habíamos hecho partícipes de ello, nos decían frases como "yo conozco a fulanita y menganito que se hicieron nosécuantos tratamientos y al final lo dejaron por imposible"; "¿os habéis planteado adoptar? fulanita y menganito se quedaron embarazados cuando estaban a punto de darles a su hijo adoptivo"; "fulanita y menganito después de muchos tratamientos lo consiguieron pero se arruinaron"; "oye, pues si al final no podéis tener hijos, tampoco es el fin del mundo"; "lo volvéis a intentar con más tratamientos y ya está, al final lo conseguiréis";...La familia y los amigos no hacen estos comentarios con mala intención pero si supieran como algunas palabras se te clavan en el alma...pero bueno, es un tema muy delicado y también hay que ponerse al otro lado de la barrera...

Visto lo visto, cuando la idea de la Ovodonación empezó a tomar forma en nuestras cabezas, tanto mi marido como yo nos hicimos la promesa de no contárselo a nadie. Por primera vez en nuestras vidas vamos a guardar nuestra intimidad con celo. Por nosotros y, sobretodo, por nuestro futuro hijo o hija, pues es quien tiene derecho a conocer en primer lugar toda la historia según vaya teniendo capacidad para ello (he leído que hay cuentos para ir explicándoselo desde bien pequeñitos). Por parte de mi marido, únicamente lo sabe un primo suyo y su mujer que es ginecóloga (y, como ellos dicen, se acojen al secreto hipocrático) y por mi parte, lo sabe mi amiga Lucía (un ángel que se puso en mi camino hace unos años y que merece que un día de estos le dediqué un post).

Ésta ha sido nuestra decisión. Quizás somos demasiado débiles y nos hieren comentarios a los que no deberíamos dar importancia, pero para seguir adelante con nuestro proyecto, necesitamos tener las energías a tope y el tema de "los comentarios de familiares y amigos" nos ha dejado mella, aún sabiendo que la intención de esas palabras era animarnos.

Ahora cuando nos preguntan, les decimos que de momento hemos decidido tomarnos un descanso, disfrutar del verano y que en otoño ya veremos. Y nos cuesta...porque cuando siempre has sido de hablar abiertamente de todo con tu familia y amigos echas de menos seguir haciéndolo pero debemos minimizar el sufrimiento y pensamos que ésta es una manera de hacerlo.

¿Qué pensáis? éste es un tema con bastante miga ¿eh?. Seguramente tenga que retomarlo en algún otro post...


martes, 22 de julio de 2014

¿Histerosonografía o Histerosalpingografía?: Veamos cómo andan esas trompas...

La Histerosonografía es una más en la colección de pruebas médicas que ha de hacerse la mujer cuando se está buscando la causa de la infertilidad de ésta.

Cosiste en la realización de una ecografía ginecológica transvaginal por ultrasonido en tiempo real mientras se introduce solución salina con un catéter, a través del cérvix, en el interior del útero. Yo la sensación que tuve es como si se me estuviera hichando un globo a laaltura del bajo vientre pero no me dolió nada de nada. De verdad. En esta ocasión, tuve de nuevo muchísima suerte con el gine y la enfermera que no paraban de hablarme para entretenerme.


La Histerosonografía permite un mejor estudio de la cavidad uterina y se practica para investigar anormalidades en las mujeres que experimentan infertilidad o abortos espontáneos de repetición. En mi caso, puesto que el útero ya lo tenían más que visto después de la Histeroscopia Diagnóstica que me realizaron así como un mes antes, lo que querían ver los ginecólogos eran las Trompas de Falopio. Si eran permeables o no.

Puesto que la Histerosonografía se ve limitada en la evaluación de la permeabilidad de las Trompas de Falopio en muchas ocasiones debido a su tamaño y estructura (así me lo explicaron en la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital), hay muchos casos en los que se suele recomendar otra prueba para un estudio más minucioso: una Histerosalpingografía y ésta, ladies mías, si que dicen que suele doler...

Os cuento todo esto por si a alguna de vosotras le dicen que tiene que hacerse en breve una Histerosalpingografía. Consultar primero con vuestro gine si os pueden practicar antes una Histerosonografía (que es más light y si las trompas están bien, se van a ver enseguida). Así os ahorráis el mal trago de la Histerosalpingografía. En muchos hospitales, a muchas chicas les mandan directamente a Histerosalpingografía y, como me dijo mi gine, es una pena no probar antes con la Histerosonografía que apenas es molesta y no duele.

Pudieron ver que mis Trompas de Falopio eran permeables enseguida porque expulsaban fácilmente el liquidito. Por tanto, no tuve que pasar por la Histerosalpingografía. Menos mal que hay algo por ahí abajo que está en condiciones. No sabéis la ilusión que me hizo!.

lunes, 21 de julio de 2014

Para que conozcáis un poco mejor a esta infértil en apuros...mi primer Premio!!!!

Jamás pensé que escribir sobre algo que nos ha hecho tanto sufrir como mi infertilidad, pudiera tener un premio. La nominación me llega a través de Valeska, del blog "Laberinto hacia la maternidad" que, por cierto, me encanta y os recomiendo seguir para que conozcáis su historia.


Lo que más me gusta de participar en este premio es que me da la oportunidad de que me conozcáis un poquito mejor a mí, al igual que yo a vosotras. Vamos allá!

Las reglas del premio son:

1) Nombrar y agradecer al blog que te concedió el premio.
2) Responder al cuestionario y dejar uno nuevo.

2.1. Cuéntame un color, un olor, un momento del día que sean tus preferidos: El color y el olor nuevo de cada amanecer. Madrugo bastante porque entro temprano a trabajar y suelo desayunar en la terracita de mi casa mirando al mar mientras veo la primera luz del día, el primer azul del cielo y el olor de un nuevo día cargado de sorpresas. Es mi momento zen del día (cuando no me duermo, claro).

2.2. ¿Comida salada o postre dulce?: Ambas opciones en su justa medida. Soy muy comilona y me cuesta pensar en lo que no me gusta.

2.3. Campamento ¿si o no?: Si. Siempre que no sea una imposición.

2.4. ¿Algún ritual antes de dormir?: Una infusión relajante con una onza (o dos jajajaja) de chocolate y ver un rato la tele con mi maridín. Típico, lo sé. Pero nos encanta.

2.5. ¿Siempre supiste que querías tener hijos?: Desde que tengo uso de la razón.

2.6. ¿Sentiste alguna vez que a tu pareja la tuviste que "arrear" un poco con el tema de los tratamientos de fertilidad o siempre estuvieron los dos igual de comprometidos con la idea?: Si. Mi marido estaba muy agustito con la vida de pareja sin niños (entrar y salir sin hora, no madrugar los fines de semana ni en vacaciones, tener mucho tiempo para nosotros,...) hizo falta un diagnóstico médico muy contundente para ir los dos a una. Pero una vez fue consciente de ello, hasta la fecha se ha portado como un campeón y no sé qué habría sido de mí sin él sinceramente.

2.7. ¿Compartiste desde el primer momento con familia y amigos los tratamientos que iban haciendo?: Hasta la fecha si. Pero de ahora en adelante no. Lo hemos decidido. Preferimos llevar todo esto en nuestra intimidad e ir toreando las preguntas de la gente como buenamente podamos. Sin mala intención, en la mayoría de los casos, los comentarios respecto de nuestras dificultades para poder tener bebés por parte de muchos familiares y amigos han sido muy hirientes. Y ahora, más que nunca, necesitamos nuestras energías a tope.

2.8. Si pasaste por una, ¿Cómo lograste sobrevivir la betaespera?: Leyendo mucho. Aunque no por ello dejaba de tener todos los psicosíntomas del mundo mundial...

2.9. Si tuvieras que darle un consejo a una persona que recién está empezando a sentirse parte del mundo infértil, ¿Cuál sería?: PACIENCIA...y que no se sienta sola ni como un bicho raro. Es increíble la cantidad y variedad de casos de parejas que hay con problemas de fertilidad.

2.10. ¿Tienes algo planeado que sabes que vas a hacer cuando finalmente estés embarazada o tengas a tú bebé en brazos? Por ejemplo, comprar una mecedora, ir caminando hasta Lujan, raparme para cumplir la promesa, etc...: Pues cuando por fin consiga quedarme embarazada, pienso hablarle todos los días a mi barriguita y disfrutar de cada momento durante 9 meses. Una vez tengamos a nuestro bebé, me planteo muy en serio trabajar menos para perderme lo menos posible de la crianza.

2.11. ¿Qué aprendiste a lo largo del camino de la infertilidad?: Que no puedo tener todo bajo control. Que la vida a veces te sorprende con retos realmente duros que te harán más fuerte y valorar más las pequeñas cosas del día a día.

3) Nominar a otros 11 blogs de reciente creación o con menos de 200 seguidores.

- Lo que nadie cuenta
- Nuestro proyecto mandarina
- El peso de la infertilidad
- Larga espera desespera
- Voy caminando a nuestro futuro
- Nuestra última estación
- Diario de una madre ingeniera
- Laberinto hacia la maternidad
- Con final feliz
- Mi sueño

- Mi vida con la infertilidad

4) Visitar el resto de blogs nominados.

5) Contar 11 cosas sobre tí:

1.- Tengo fobia a las cucarachas.
2.- No me gustan nada mis pies. Evito enseñarlos siempre que puedo.
3.- El running y la bici se han vuelto para mí dogma de fe. Debido a que la menopausia me visitará antes de lo previsto para la mayoría de las mujeres, más vale estar bien preparada a nivel físico jajajajaja
4.- Soy incapaz de empezar una dieta. Cuido la alimentación pero me encanta comer y disfruto con ello.
5.- No podría vivir sin leer. Soy adicta a la novela negra sueca y a escritores españoles como María Dueñas y Carlos Ruiz Zafón,entre otros tantos.
6.- Disfruto de mis ratos de soledad. Necesito mi dosis semanal para tener tiempo para mí.
7.- Estoy obsesionada con el mal aliento. Un día de estos fundo el cepillo de dientes eléctrico.
8.- Me encanta conocer a personas increíbles en momentos complicados. Hacen que de lo malo siempre salga algo bueno.
9.- Premisa básica antes de salir de casa = crema hidratante con base de maquillaje + rayita en el ojo + un poquito de colorete + brillo labial y arreando! sin esto como mínimo no bajo ni a tirar la basura jajajaja.
10.- Adoro a mi perro. Tiene un efecto tranquilizador en mí único.
11.- Hace camino de 19 años que estoy con mi marido (antes novio) y todavía me embeleso mirándole muchas veces...

...Y, por último, yo dejo el siguiente Cuestionario:

1. ¿Por qué motivos quieres ser madre?.
2. ¿Os habéis marcado un límite de intentos con los tratamientos de fertilidad?.
3. ¿Qué opinas de la Ovodonación? ¿Recurrirías a ella?.
4. ¿Hablas de la infertilidad abiertamente o lo llevas en secreto con tu pareja?.
5. ¿Seguridad Social o Clínica Privada?.
6. ¿Por qué comenzaste a escribir un blog?.
7. ¿En qué medida ha afectado a la pareja las dificultades para tener hijos?.
8. ¿Cómo afrontas los psicosíntomas?.
9. ¿Guardería o abuelas?.
10. ¿En qué crees que cambiarás cuando seas madre?.
11. ¿Le contarás a tu hijo o hija que necesitásteis una "ayudita" para que viniera al mundo?.

Valeska, una vez más, gracias!

Buenas noches...


viernes, 18 de julio de 2014

Ovodonación: de la negación absoluta a la aceptación. ¿Dilema personal o social?

Cuando una pareja se comienza a plantear un tratamiento de fertilidad por Ovodonación, surjen muchos dilemas (y prejuicios) tanto en el hombre como en la mujer, pero, sobretodo, en ella que es quien, a fin de cuentas, tiene que renunciar a que el posible futuro bebé lleve su carga genética. Al menos, así ha sido en nuestro caso. Os cuento nuestra experiencia.

Mi marido, para empezar, tuvo que preguntar a nuestra ginecóloga que qué era eso de la Ovodonación. Al principio, le sonaba y parecía muy raro. No le convencía mucho la idea (a mí, todo hay que decirlo, me convencía menos que a él todavía). Es más, me llegó a decir que prefería que adoptáramos. Y yo, por aquel entonces, estaba taaaaan bloqueada que una mañana en el trabajo me imprimí todos los formularios para iniciar el proceso de adopción pública para la que, por cierto, creo que hay una media de espera de entre 5 y 7 años, al menos en la comunidad que nosotros vivimos...(aquí están aún guardados los papeles en un cajón...nunca se sabe...).

Después de habernos proporcionado información distintos especialistas sobre la calidad de mis óvulos, de recordarnos lo delicado que tengo el útero (pues pese a que me quitaron 2 miomas por Histeroscopia, tengo otros 5, aunque, en principio, éstos no deberían dificultar la implantación pero siempre, durante los embarazos, crecen y hay que controlarlos bastante según nos dijeron...) y de informarnos también sobre el riesgo que había de que con un tratamiento más de ICSI se reprodujeran los que habían quitado (y esos si que obstaculizaban la implantación), mi propio marido, con todo esto, un día en casa me dijo:

"A ver Inés, nuestra situación es la siguiente: Lo hemos intentado con tus óvulos por ICSI una vez y no ha podido ser. Podemos hacer un segundo intento por la Seguridad Social pero sabemos de antemano que tenemos muy pocas probabilidades de éxito y nos arriesgamos a que con toda las hormonas que te tienes que meter al cuerpo se reproduzcan los miomas que te quitaron y, si esto pasa, lo tendríamos difícil hasta por Ovodonación porque habría dificultades serias para la implantación...¿Por qué no lo intentamos con un tratamiento de Ovodonación ahora que el útero lo tienes medio bien?. Son varios médicos los que nos han dicho que pasamos de menos de un 5% de probabilidades a un 40 / 50%...por favor, piénsalo".

Tras aquel argumentario, le dije a mi marido que no me entendía, que ya veríamos si fuera él el que tuviera que renunciar a su ADN si pensaría lo mismo, que el niño o la niña no se parecerían a mí, que qué diría la gente (con esta frase me lucí, desde luego), que igual cuando nuestro hijo o hija se enterase se llevaría una decepción,...en fin...mi pobre marido aguantó el chaparrón lo mejor que pudo...Ahora me doy cuenta de que dije muchas tonterías.

Lloré como nunca antes lo había hecho en mi vida. Fueron días vacíos, raros, me dejaba llevar por la inercia de la vida, nada me apetecía, nada me hacía ilusión, dejé hasta de hacer deporte. En el trabajo empecé a tener descuidos que nunca antes había tenido (estaba muy descentrada). Con mi marido y mi familia discutía por cualquier cosa. Y no quería ver a ninguna amiga. Me centré únicamente y exclusivamente en mirarme el ombligo y en autocompadecerme.


Y, sin más, un día mientras leía en la playa un rato, al observar a un nene corretear por la orilla jugando con su madre (tendría 2 añitos como mucho), caí en la cuenta: lo que yo realmente quiero es ser madre y si mis ovulitos no me pueden brindar esa oportunidad, pues habrá que plantearse otras opciones. Si logramos quedarnos embarazados por Ovo, llevaré a nuestro peque 9 meses conmigo y sé que cuando ya esté con nosotros le voy a cuidar y a querer toda la vida.

jueves, 17 de julio de 2014

El día más agridulce del mes: la visita que nunca falla, maldita regla!!!

Y...como si se tratara de un reloj que nunca deja de dar las horas, hoy me ha bajado la regla. Tocaba. Pese a que ya tengo bastante asimilado mi problema de fertilidad, esta visita mensual, siempre puntual (pues, pese a que soy MUY BAJA respondedora ovárica, mis ciclos son clavados de 28 / 29 días. No falla.), me deja durante el primer día echa polvo (luego se me va pasando jajajaja).

Es el momento del mes en el que más consciente soy de mi realidad, de los pochitos que deben estar mis óvulos y no puedo evitar que me de mucha penilla...son 2 años de intentos, de esperar y esperar, de ver como todo nuestro entorno se queda embarazado (desde amigos y familiares hasta la mujer del conserje del residencial en el que vivimos...). Aunque ya hemos pasado por una ICSI y en Octubre tenemos nuestra primera cita para tratamiento por Ovodonación, yo, no sé por qué, pero cada mes me ilusiono y pienso que puede suceder, que me puedo quedar embarazada de forma natural. Desde hace 2 años, cuando estoy cogiendo compresas y tampones en la estantería del supermercado, pienso: "bueno, a ver si no tengo que volver a comprar hasta dentro de 9 meses...". Pero no falto ningún mes a mi cita con esa dichosa estantería.


Hay una frase que ya me han dicho varios gines y es que la medicina en reproducción asistida no es una ciencia exacta y hay muchas mujeres que prácticamente deshauciadas para tratamientos de fertilidad con sus propios óvulos, cuando menos lo esperaban, se han quedado embarazadas de forma natural...(incluso hay mujeres que después de tener uno o dos bebés por Ovodonación, se han quedado embarazadas después de forma natural). Está claro que se trata de una minoría pero ¿por qué no puedo formar yo parte de ella?. Nunca se sabe. Por eso, aún con un diagnóstico como el mío de MUY BAJA respondedora ovárica, hay que quererse mucho durante todo el mes pero muy especialmente durante los días fértiles, hay que cuidarse (alimentación muy sana y ejercicio), tomar vitaminas que nos ayuden a hacerle a nuestro cuerpo una puesta a punto por lo que pueda pasar y, si no pasa, pues bien sanotas también da gusto estar ¿no? (yo tomo la famosa Maca Andina, Aceite de Onagra y un Complejo Multivitamínico; lo comenté con mi gine y me dijo que lo veía bien, pues eso nunca está de más).

En fin, todo esto es lo que se cuece en mi cabeza todos los meses a inicio de ciclo... Por otro lado, el primer día de regla también implica el primer día de un nuevo ciclo, de una nueva posibilidad,...me empeño en intentar ver siempre el lado positivo de las cosas por muy complicadas que se pongan a veces. Pero, inevitablemente, me llegan momentos bajillos...


martes, 15 de julio de 2014

Con la Antimulleriana por los suelos...

Normalmente, cuando una pareja con intención de tener hijos, pasado el año no lo ha conseguido, los médicos suelen recomendar a la mujer hacerse una analítica hormonal (que se hace entre el 2º y 4º día de la regla y es como un análisis de sangre al uso) y al hombre un semiograma (para analizar la calidad y rapidez espermática).


En nuestro caso, los resultados que arrojaron ambas pruebas fueron muy claros: por parte de mi marido, todo en orden (perfil espermático de buena calidad, rapidez y recuento formidable). Por mi parte, un desastre. El marcador de la hormona Antimulleriana (uno de los predictores de la reserva ovárica) en 0,25 ng/ml. Para que os hagáis una idea, os resumo los valores de la siguiente manera (aunque, como ya sabéis, esto no es dogma de fe, es a la conclusión que yo he llegado tras leer bastante sobre el tema):

- Valor superior a 3,0 ng/ml = Pronóstico de Reserva Ovárica ALTA.
- Valor superior a 1,0 ng/ml = Pronóstico de Reserva Ovárica NORMAL.
- Valor entre 0,7 y 0,9 ng/ml = Pronóstico de Reserva Ovárica NORMAL - BAJA.
- Valor entre 0,3 y 0,6 ng/ml = Pronóstico de Reserva Ovárica BAJA.
- Valor inferior a 0,3 ng/ml = Pronóstico de Reserva Ovárica MUY BAJA.

Es fácil adivinar en qué grupo me encuentro yo a la vista de la escala ¿no?. A día de hoy, mi valor será aún más bajo, claro, debido al paso del tiempo. No debemos olvidar que nuestros ovulitos se acaban y no hay reposición como sucede con los espermatozoides.

En la analítica también midieron otros valores como la FSH (hormona folículo estimulante) que, como era de esperar, estaba por las nubes, pero el dato de la Antimulleriana fue lo que hizo a mi ginecóloga alarmarse y recomendarnos ICSI de forma urgente pues, como bien nos dijo, el tiempo jugaba muy en contra nuestra si queríamos utilizar mis óvulos.

Durante el período de estimulación ovárica para la ICSI, las dosis de Puregon (inyectable que muchas de vosotras conoceréis de hormona folículo estimulante) fueron de 350 cada día durante 11 días. Previamente, estuve con parches de Testosterona durante 5 días también. Ah! Y como no, el Orgalutran y el Ovitrell...

Es decir, el cóctel hormonal que llevaba en el cuerpo no era nada despreciable pero es lo que tiene ser baja respondedora...hasta la ginecóloga me decía: "Espero que se produzca un milagro y salga todo bien porque tampoco es bueno las dosis tan altas que te estás poniendo...". Fui a la punción con 4 folis únicamente (uno menos y hubieran cancelado el ciclo), de los cuales pudieron aspirar 3 ovulitos flojos...

Tras darnos el resultado negativo de la BETA, la ginecóloga (junto con el resto del equipo de la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital) nos dijo que reconsiderásemos seguir con más intentos, pues los óvulos que habían podido analizar en laboratorio eran de muy mala calidad y si seguía hormonándome con dosis tan altas podía tener consecuencias negativas como que se reprodujeran con mayor facilidad los miomas que me habían quitado meses atrás...Os prometo que se nos vino el mundo abajo en ese momento. Yo no podía hablar del nudo que tenía en la garganta y mi marido estaba con las lágrimas a punto de salir por los ojos...

Conclusión: Por la Seguridad Social, debido al escaso recuento de la Antimulleriana y a la pésima calidad de mis óvulos analizada tras la ICSI, nos permiten un solo intento más por el mismo método (aunque lo habitual son 3 intentos). Repetir el tratamiento implica una probabilidad de éxito por debajo del 5% (según nos dijeron y con bastantes posibilidades de complicaciones como aborto, malformaciones,...) y poner en jaque a mi útero polimiomatoso con las dosis hormonales tan altas que necesito (cosa que tampoco nos conviene). Con este panorama, teníamos que tomar una decisión. Y tras negarme y ni siquiera dejar que pronunciaran delante de mí esa palabra, empezó a tomar forma en nuestra cabeza: Ovodonación.

lunes, 14 de julio de 2014

Histeroscopia: Viaje al centro de mi útero. Anécdotas y consejos.

Antes de nada, quiero aclarar que no soy médico y este post se basa en mi experiencia personal con la Histeroscopia. Allá voy!.

Existen 2 tipos de Histeroscopia. Diagnóstica y Quirúrgica o de Tratamiento. En mi caso, yo tuve que someterme a ambas. Se trata de un procedimiento clínico que permite ver el interior del útero por endoscopia.

Mi primera Histeroscopia (Diagnóstica) fue,literalmente, traumática. No sabía a lo que iba. Entras en la sala destinada para tal prueba en el hospital, adoptas la habitual postura en el potro y te suelen invitar a que mires el monitor para que vayas viendo como es tu útero (muy rosita y muy mono). En primer lugar,para facilitar la maniobra, introducen mediante una canulita una solución fisiológica. Hasta aquí todo más o menos bien. A continuación, el médico o el gine introduce el histeroscopio (que no es más que un lente para ver el interior del útero). Ahí es cuando vi las estrellas. Todavía hoy no tengo palabras para describir lo incómoda que fue aquella prueba. Salí llorando y os puedo garantizar que no soy de lagrimilla fácil. Tiempo después supe que normalmente cuando te dan la cita para la dichosa prueba, te suelen indicar que te tomes media hora antes un ibuprofeno. Conmigo no lo hicieron.


Es cierto que la Histeroscopia es incómoda y algo dolorosa pero gracias a ella se pueden detectar muchas complicaciones, por lo que merece la pena pasar un mal ratito. A mí me detectaron un mioma intracavitario de 0,8 mm (muy pequeño) y otro submucoso de 15x12 mm que hacía impronta en el endometrio...y eso si que dificultaba la implantación embrionaria.

Debido al tamaño tan pequeño de los miomitas, me comunicaron que tenían que quitarlos por el mismo procedimiento y sin anestesia. Habéis leído bien. Si,si. Sin anestesia. Esta vez, a todo lo anterior, habría que añadir el instrumental y las técnicas para quitar los miomas.

Mi segunda Histeroscopia (esta vez, Quirúrgica o de Tratamiento) no es que fuera un paseo por las nubes pero fueron diferentes muchas cosas. En primer lugar, tuve casi un mes para mentalizarme de que tenía que pasar de nuevo por aquello y que, posiblemente, fuera peor al tener que extirpar los miomas. Por tanto, retomé mi práctica de ejercicio 3 o 4 veces por semana (running y bici) para ir fuerte físicamente a la prueba (igual pensáis que es una tontería pero yo estoy convencida de que a mí me ayudó). En segundo lugar, cuando me dieron la cita para la Histeroscopia Quirúrgica fui yo la que antes de que la enfermera pudiera decírmelo, pregunté si podía tomarme algo para sobrellevar mejor la intervención. 1 Ibuprofeno 600 y 1 pastillita de diazepan me dieron para tomar una media hora antes. Y, en tercer lugar, me mentalicé mucho MUCHÍSIMO de que tenía que pasar ese mal ratito por un buen motivo: nuestro futuro bebé; era un pasito más hacia delante. Ni qué decir tiene que también ayuda un montón tener a una persona a tu lado que te quiere y que te dice continuamente que todo va a salir bien y que eres muy fuerte para darte ánimo: mi marido, mi vida. Y llegó el día...

Pese a que la sala parecía el portal de Belén con tanto estudiante de prácticas, ginecólogos y enfermeras, me quise centrar en lo que me decía una de éstas últimas: "Cariño, aguanta un poco, te vamos a hacer unas reformas en la casita para que ahí pueda estar agustito tu bebé. Dame la mano y si te duele mucho lo dices oye...". Nunca olvidaré a aquella enfermera y al ginecólogo (distinto al de la anterior Histeroscopia) que no hacía más que decirme que lo estaba haciendo muy bien y que en menos de un año andaría por allí para presentarles a mi bebé...en fin, un trato cariñoso, empático y muy cercano. Claro que noté dolorcillo,si, pero entre los deberes que yo llevaba hechos, las pastis que me tomé y esos profesionales, cuando me quise dar cuenta ya había terminado todo.

Mi útero, aunque seguía siendo polimiomatoso, ya estaba preparado. Bueno, o casi, porque después durante casi un mes tuve sangrados y tiré restos de tejido (algo normal según los médicos).

Éstas fueron mis experiencias y espero que si alguien lee este post y le van a hacer una Histeroscopia en breve le sirva de ayuda. Aunque cada mujer somos un mundo y el umbral del dolor cambia de una persona a otra. Ánimo!.


domingo, 13 de julio de 2014

Me presento

Me llamo Inés (en este blog) y tengo 33 años. Hace ya 2 que mi marido y yo decidimos ponernos manos a la obra para ser padres. Lo que nunca imagimos fue la sorpresa que la vida nos tenía preparada ante tal decisión...

De antemano sabíamos que no lo íbamos a tener fácil. Tengo el útero polimiomatoso desde bien jovencita pero mi ginecóloga me decía que mientras no fueran intracavitarios no tenía por qué entorpecer el embarazo...Al octavo mes de búsqueda, me detectan, precisamente, un mioma submucoso intracavitario en una zona del útero que SÍ dificultaba la implantación. Sin dudarlo, accedí a que me lo quitaran mediante una histeroscopia (más adelante dedicaré un post a esta pequeña intervención).

Habiendo pasado mi útero su particular ITV, retomamos la búsqueda. Fueron meses de calculadoras y test de ovulación, de observar minuciosamente el famoso moco cervical, de psicosíntomas los días previos a que bajara la regla,... Con más ilusión si cabe porque el miomita puñetero ya no estaba. Y nada de nada.

Pasado ya el primer año de búqueda, en un control de revisión tras la histeroscopia, mi gine empieza a poner cara rara y a continuación me dice que ve los ovarios extraños. Sorpresa!!! hasta ahora jamás me habían dicho nada de mis ovarios. Me hace ir a otra sala para verme con un ecógrafo de mayor precisión. Sus palabras son: "no sé, es curioso, los ovarios tienen la forma de una mujer mucho más mayor que tú...te voy a hacer un volante para que te hagan una analítica hormonal y no estaría de más que tu marido se hiciera un semiograma para ver qué tal están sus espermatoziodes". Salí de la consulta con la cabeza hecha un lío e inquieta, muy inquieta.

Ambos, mi marido y yo nos hicimos tales pruebas. Resultados: en el caso de mi marido, todo en orden. Nos dijeron que sus espermatozoides eran rápidos, de buena calidad y con excelente recuento. En mi caso, todo se reduce con el nivel de la hormona antimulleriana (0,25). Es decir, mi reserva ovárica se está agotando. Esto significa que me quedan muy poquitos óvulos y de mala calidad. Nos recomiendan ICSI para ayer, como se suele decir. Y así lo hicimos.

En Abril de 2014 nos sometimos a nuestro primer tratamiento de reproducción asistida. Fueron semanas de pastillas anticonceptivas, parches de testosterona, inyecciones (banderillas, en el lenguaje de todas las que ya hemos pasado por un tratamiento de fertilidad) con dosis hormonales muy muy altas debido a mi baja respuesta ovárica, cambios de humor, miedos, incertidumbres,...pero también mucha ilusión y alegría.

El día de la punción ovárica, únicamente pudieron extraerme 3 óvulos. De éstos fecundaron 2 pero uno de ellos tenía muy mala pinta según la bióloga. Finalmente, me implantaron solamente 1 embrión que no se llegó a quedar con nosotros. Resultado de la BETA = Negativo.

Ese día nunca lo olvidaré. Creo que fue el más triste de toda mi vida. La médico que nos comunicó el resultado negativo nos advirtió que la calidad de mis óvulos es pésima y que las probabilidades de quedarme embarazada con ellos era menor al 5%, por lo que nos empezó a nombrar palabras que en ese momento para mí eran como agujas en el corazón: ovodonación, adopción,...

Sin ánimo de enrrollarme mucho más, pues esto es tan sólo una presentación, os diré que inicio mi aventura bloguera con el objetivo de contaros mi experiencia, cómo todo esto está cambiando nuestras vidas, sus sinsabores y que también sirva como espacio como para otras bajas respondedoras por sorpresa como yo y todo aquel o aquella que quiera acompañarme en esta aventura no elegida por decisión propia.