lunes, 11 de agosto de 2014

Infertilidad y cambios de humor: carrusel emocional...

Este fin de semana hemos ido a visitar a un amigo que hacía más de año y medio que no veíamos. El sábado nos invitó a comer en la plaza de su pueblo. Hicieron una paella popular. Ya sabéis que en Agosto más de la mitad de los pueblos de España están de fiestas. Pasamos un ratito agradable. Nos echamos unas risas y nos pusimos al día. Y llegó el punto de la conversación más temido:

- "...bueno Ines, y tú qué? Veo que embarazada no estás porque te estás tomando una cañita..."

A lo que yo contesté:

- "Muy agudo Joel, no, no estoy embarazada. Entre finales de marzo y primeros de abril nos sometimos a un tratamiento de fertilidad pero no salió bien. En Octubre vamos a por el segundo intento..."

Joel, sé que con la mejor de sus intenciones, me contestó:

- "Ines, tienes que relajarte". Esa frase que tanto detesto.

Y yo le dije:

- "Mira Joel, he dejado temporalmente uno de mis trabajos para estar un poco más relajada con el perjuicio económico que implica, nos hemos hecho un par de escapaditas en menos de un año precisamente también para relajarnos, como una imbécil me fui a beber las aguas de un pueblecito de la montaña donde tienen casa mis suegros porque cuenta la leyenda familiar que quien cambia de aguas allí se queda embarazada, he recuperado sanas costumbres para canalizar mejor la ansiedad y el estrés que conlleva la infertilidad,...y no me he quedado embarazada después de  ya más de dos años de intentos. Hay una cosa que se llama evidencia científica y eso es lo que arrojan los resultados de mis pruebas. Joel, para que lo entiendas, aunque tengo 33 años, mis ovarios están como los de una mujer de cuarentaylargos, por lo que es bastante complicado que nos quedemos embarazados sin ayuda...".

No volvimos a hablar del tema. El resto del día transcurrió con normalidad, aunque noté que algo había cambiado. Esta misma sensación la he tenido con más amigos y amigas. Incluso con algunos familiares. Pero sé que soy yo, que es algo que está pasando en mí.

 
Una vez ya en casa, mientras paseabamos al perro, le hablé a mi marido sobre esa sensación y me dijo:

- "Cariño, tú no te das cuenta, pero hemos cambiado. Este año está siendo duro. Se nos ha endurecido el carácter. Cuando estamos con amigos ya no hablas tanto, parece que estés más cómoda escuchando; te ha cambiado la expresión de la cara, estás más seria, te ríes menos y tienes unos cambios de humor....pero es normal, a mí también me pasa. Esto es algo con lo que no contábamos y tenemos que ser muy fuertes".

Me quedé echa polvo...pero es que analizando cada una de las palabras de mi marido, es cierto, es como si el resto del mundo siguiera adelante y nosotros nos hubiéramos quedado en un limbo incómodo en el que no conseguimos avanzar...y mira que lo intento y lo intento pero es verdad que hay días que se me hacen muy cuesta arriba...me pregunto si la infertilidad habrá calado tan hondo en mí que me ha cambiado el carácter para siempre o cuando tenga a mi bebé en brazos volveré a ser la misma.

Hay días que creo que me voy a comer el mundo de lo positiva que estoy (tengo ganas de hacer un montón de cosas, pienso que va a salir todo genial con la ovodonacion en Octubre,...) pero hay otros días en los que se apodera de mí el temor y la incertidumbre (¿y si tampoco me quedo embarazada por ovodonación?; ¿y si nos gastamos nuestros ahorros y no lo conseguimos?; y si...y si...). Intentaré esforzarme aún más para que mi infertilidad afecte lo menos posible a nuestras vidas. ¿Algún consejillo?.

11 comentarios:

  1. Ay, te había escrito un comentario y se me ha borrado... Solo decirte que a mi también me ha pasado la situacion que describes y cuando cuento algo a los amigos tengo la sensacion que no me entienden y no se vuelve a hablar del tema. Ah y otra cosa curiosa que no sé si te pasará a ti es que aparte de como a ti te pasa, ya no rio tanto, y con las pocas personas que me sale reir a carcajadas que son mi madre y mi hermana pequeña juntas a los segundos me pongo a llorar! antes solo me pasaba con los ataques de risa pero ahora es que es reir y enseguida tengo la lagrima y si me dejara creo que lloraria hasta con puchero!! creo que se me ha olvidado reir! Pero pienso que es normal al encontrarnos inmensas en este proceso, poco a poco el tiempo pienso que nos ayudara a no estar tan cerradas en nosotras mismas.

    Un besito!

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    1. Hola Merimeri! Gracias de corazón por tu comentario.

      Al final lo conseguiremos y nadie nos podrá quitar la sonrisa de la cara, ya lo verás.

      Yo también paso de la carcajada al llanto en cero coma...tanto vaivén hormonal hace mella...

      Un abrazo gigante!

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  2. No nos damos cuenta pero si, nos cambia, el carácter, la forma de vida,.....Yo al principio ocultaba todo lo referente al tema ( tratamientos, que no podiamos ser papás, pruebas,....) y eso me llevaba cada vez mas abajo. El dia que empecé a hablar con mas claridad me dí cuenta que me fuí abriendo cada vez mas al antiguo mundo donde antes sonreía.

    Lo bueno es que os habeis dado cuenta que habeis cambiado, así que ahora hay que intentar que ese lado oculto de la infertilidad no pueda con vosotros

    Un beso!

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  3. Hola A través de la luna. Es cierto. El primer paso para hacer frente a un problema es ser consciente de él. Yo ahora me doy cuenta de cómo me ha cambiado mi infertilidad y me esfuerzo cada día para que esto no pueda conmigo y ganar la batalla a las crisis de tristeza y desánimo...pensamiento positivo!!!!!! El camino es duro y largo pero al final de él están nuestros retoños.

    Un besito!

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  4. Hola Inés, Te responde una que ha estado en tu situación durante mucho tiempo. Mi infertilidad y mis tres abortos me cambiaron el carácter. Huía de muchos planes con amigos,no quería quedar nunca con amigos con bebés (ni con familiares con bebés) porque temía mi reacción, el no poder controlar las lágrimas. Si no había bebés por medio (ni físicamente ni en las conversaciones) era capaz de reir de olvidarme de nuestro problema... Tambien tenía miedo de no conseguirlo nunca. Yo le decía a mi marido que no me importaría pasar por 20 tratamientos si supiera que al 21 lo iba a conseguir, que el problema era que no sabíamos qué podría pasar. Unos días eran fantásticos porque sabía que llegaría y otros me hundía y me desesperaba. No puedo decir que haya sido infeliz en este tiempo... He disfrutado de mi marido, mucho,muchísimo. Hemos ido de viaje, hemos salido a cenar,pero siempre había en mí ese punto de amargura...Y me fastidiaba porque no podía controlarlo....
    Ahora puedo decirte que despues de tres abortos de embarazos naturales, de una estimulación para fiv penosa en la que ni llegamos a transferencias y tres transferencias de ovodonación negativas estoy embarazada de 26 semanas y de momento todo parece ir bien. ( a mí se me juntaron los problemas ováricos con problemas inmunológicos y hasta que no lo descubrieron y trataron no se quedó conmigo mi niño).
    Con todo esto quiero decirte que no te fustigues, que claro que has cambiado, como todo el que tiene un problema que le afecta de verdad, pero luego la alegría volverá, te lo prometo.
    Según mi propia experiencia te diría que aguantaras, que sigas luchando con fuerza, mientras el cuerpo y el bolsillo te lo permita... Adelante. Al final se consigue (te lo dice una a quien en la clínica ya miraban como el caso inexplicable)
    Un beso con el corazón.

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    1. Hola! En primer lugar, muchas gracias por compartir tu historia. Una de las cosas que más desasosiego genera es precisamente no saber si después de poner todas tus hormonas patas arriba, gastarte todos tus ahorros y estar a punto de coger una depresión, si saldrá bien. Nadie puede garantizarte el éxito...

      Tu historia me da esperanza amiga anónima, al igual que las de otras compañeras de fatigas que tengo por aquí que ahora están embarazadas o ya tienen a sus bebés en brazos.

      Aguantare y lucharé junto con mi marido lo que haga falta. De entrada, tenemos muchas ganas de empezar con nuestra primera (y espero que única) ovodonacion en Octubre.

      Espero que sigas pasando te por aquí, muchas gracias de nuevo por dar tanta fuerza con tus palabras.

      Un abrazo y a disfrutar mucho de tu esperado embarazo!

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  5. La verda que con historias asi sube un poquito mas el autoestima.Leyendo tu historia,una parte de ella que contabas me decia ami misma...joo si asi estaba yo,cuando me entere qm cuñado iba a ser papa.Ese momento en l q m dijo esas palabras me qeria morir,s m cayo el mundo encima,y me costo muxiisimo asimilarlo y aun me cuesta.Estaba enfadada cn el mundo y solo pensaba q todo era muy injusto,no tenia ganas d nada,solo d llorar.M desahogaba cn mis mas allegados xo todos m decian lo mismo,q tng tiempo para ser mama y q todo llegara.Quien no lo vive en sus carnes no sabe como ns podemos sentir y x eso se agradece muxiisimo que x este blog cuenten sus historias.Yo aun sigo esperando y con muxiiisimas ganas de que llegue Septiembre y empezar con mi tratamiento. Me alegro un monton x ti y que tdas las que estamos x aqi lo logremos tb muyyy pronto. Besos

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    1. Hola Susana! La verdad es que este tipo de sentimientos y emociones son de esas de las que hasta que no pasas por ello, no sabes realmente lo que es...por eso, compartir fatigas por aquí es tan terapéutico.

      Es natural que te pusieras así cuando te enteraste que tu cuñado iba a ser papá, pero tenemos que intentar aprender a vivir con los embarazos ajenos durante nuestra búsqueda. Asumir que la vida sigue más allá de nuestros problemas de infertilidad, aunque sea doloroso.

      Al final todo se reduce a una cuestión de tiempo. Tu tambien lo conseguirás Susana. Convencete de ello. Septiembre está ahí a la vuelta de la esquina. De momento, intenta ser feliz con las pequeñas cosas que te va dando la vida y se muy muy fuerte guapa.

      Un beso.

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  6. Te entiendo perfectamente, contestamos como debemos a cosas que nos hacen daño y encima nos sentimos mal, pero es que, por muy buena intención que tenga una persona, hay temas que duelen.

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    1. Ay Eva, si, llevas toda la razón... Yo encima muchas veces peco de dar demasiadas explicaciones...pero tengo que aprender a vivir con esto y llevarlo lo mejor posible porque sino al final voy a terminar no queriendo ver a nadie y eso tampoco es, pero qué duro se hace a veces...

      Un abrazo!

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