jueves, 4 de septiembre de 2014

Infertilidad y locura transitoria. El cajón de las ilusiones.

Me pasa una cosa curiosa desde hace algún tiempo. Y quiero compartirla con vosotras y con vosotros (por si acaso hay algún chico también por aquí, que estoy segura que si). Necesito que al final de esta entrada me digáis si con esto de la infertilidad me he vuelto loca de remate.

Desde hace un par de años, todo nuestro entorno se ha puesto de acuerdo para quedarse embarazado (familiares, compañeros, amigos, vecinos, cajeras del súper,...) y, aunque te alegras un montón, no puedes evitar pensar: "Joder, ¿y nosotros cuándo?, ¡¡¡Qué injusta es la vida!!!". Pero esto funciona así. El destino tiene preparadas sorpresitas de este estilo a algunas personas. Y en esta lotería, hemos salido premiados.

Con la autocompasión no vamos a ninguna parte así que hubo un momento en el que me planteé tomarme estas noticias de una forma diferente. Un embarazo, un nacimiento, son motivos de alegría y la vida sigue girando a nuestro alrededor independientemente de mis (nuestros) problemas de infertilidad. Fácil decirlo, muy duro aceptarlo. Es una lucha diaria.
 
Normalmente acompañando a la noticia de embarazo de familiares y amigos, unos meses después llega el momento de comprar el regalito para el / la bebé. Bueno, pues esto que para mí al principio era como una tortura psicológica, ahora se ha convertido en una terapia, casi un vicio. Si, seguro que ya estáis pensando que estoy como una regadera. Pero dejarme que os explique.

Cuando mi amiga Lucía tuvo a sus mellis hace casi un año, me sentía tan feliz por ella y por su marido (he de decir que este embarazo lo viví prácticamente día a día y ella por ese entonces ya me aguantaba mis penas mientras su barriguita iba creciendo cada vez más) que cuando mis compis del trabajo me nombraron la organizadora oficial del regalo de los mellis, no me supuso una tortura. Todo lo contrario. Quiero tanto a Lucía que disfruté con cada cosita que le iba metiendo en una cajita monísima a modo de súper canastilla.

Mientras iba metiendo en la caja colonia, cremita, toallitas, pañales y otras monadas, me dió por olerlo todo, por mirarlo,...em-bo-ba-da. Y me acordé que cuando hice la compra, la chica de la tienda me regaló unas perchas sin etiqueta ni nada pero muy monas con forma de osito y me dijo: "éstas te las regalo yo a tí, para cuando tengas a tu bebé. Siempre vienes a comprar para los demás". Y ahí quedó la cosa. Le di las gracias y cuando llegué a casa, vacíe un cajón pequeñito de uno de los armarios y ahí las metí. Nada, 7 perchitas.

Después de los mellis, nacieron otros cuantos bebés más y, por supuesto, llegaron otros tantos regalitos más. Con cada regalito que compraba, si veía alguna cosita que me gustaba mucho y encima estaba muy bien de precio, alé al cajón. Y poco a poco me hice con lo que hoy es mi particular santuario, mi cajón de las ilusiones. Éste:
Igual pensáis que soy masoca pero los días que estoy de bajón total abro el cajón y toco cada cosita. Las perchas, el chupete, el llavero musical, los baberos,...todo lo que hay en él. A continuación, cierro los ojos y os juro que casi puedo tocar unas manitas muy pequeñas, oler, peinar una cabecita, ponerme entre mis brazos un cuerpo en miniatura,...es algo especial. Me da calma. Es como si me acercara a mi pequeñ@ que todavía no existe pero que está aquí, en mi cabeza, en mi corazón, en mi alma. ¿Se puede echar a alguien de menos sin ni siquiera conocerlo?.

18 comentarios:

  1. Desde luego que sí, se echa de menos!
    Yo nunca quise comprar ni guardar nada de bebé. Pero si a ti te sirve, te calma y te da paz, estupendo! Y además, te ayuda a visualizar!
    Un beso

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    1. Trax, a veces pienso: "y si no llegamos a conseguirlo, qué voy a hacer con todo esto?". Porque no puedo evitar pensarlo...creo que lo repartiría entre las amigas blogueras que lo fueran logrando.

      De momento, como tu bien dices, me ayuda a visualizar. Lo necesito tanto...

      Un besazo!

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  2. Claro que si! Y además me parece una cosa preciosa la que haces. Es tu vía de escape, tu oasis de paz , tu vínculo material de unión con tu pequeñín! No estamos locas jaja, sólo tenemos tanto amor que dar a nuestro pequeño que ya estamos empezando a darlo!

    Yo no tengo cajón , ni entro en tiendas de bebés, pero también tengo un par de baberos guardados!
    Un beso!

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    1. Merimeri, un par de baberos? Así se empieza jajajaja es algo especial, de verdad. Mi madre cuando lo vio me dijo que eso me iba a hacer más daño pero, mira, no lo puedo evitar...al menos, de momento.

      Has descrito perfectamente lo que siento guapa.

      Un besito!

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  3. Yo al principio me negaba, luego claro, como a ti, las amistades familia,.....se van embarazando y tienes que ir a comprar algo....

    Un día vi un dragón de peluche naranja monisimo en un escaparate y pensé que sería bonito para mi futuro peque ... y lo dejé pasar. Pero todos los dias tenía que pasar por el mismo sitio y lo seguía viendo, así que nada, me dije: para mi nen@, y si no, pues a regalarlo! Compré algunas cosillas que en las rebajas veía muy baratas, hasta que llené una cajilla y ahi quedó.

    Recuerdo el día de la transfe que abrí esa cajilla y le enseñé a mis peques todo lo que les esperaba.

    No es cuestión,creo, de tener cajas y bolsas, pero una cajilla con algo que te gustó, si te hace feliz, bueno, porque no.

    Besos!!

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    1. Gracias A través de la luna! Pensaba que era la única que hace estas cosas. Es que a veces es inevitable, verdad?. Supongo que algún día le explicaras a tus nenas la historia de ese dragón. Qué bonito.

      Yo me niego a hacer un auténtico ajuar sin ni siquiera estar embarazada, pero alguna cosita más irá cayendo jajajaja

      Un abrazo!

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  4. Hola Inés. Yo pienso que si a ti te ayuda y te sirve de terapia, es perfecto, es tu ilusión y yo confío en que algún día y no muy lejano llegue el momento de llenarla esa y muchas cajas más.

    Un beso.

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    1. Gracias Frida! La verdad es que es tan sencillo como eso. De momento, me hace feliz, me ayuda a proyectar. Si algún día me hiciera daño, dejaría de hacerlo.

      Ainss...yo también espero, dentro de poco a ser posible, llenar muchos más cajones...

      Un besote guapa!

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  5. Cuando me quedé embarazada ya tenía una caja llena de cosas de bebé, así que ni te preocupes por eso :D

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    1. No sabes lo importante que es para mi tu confesión Jajaja de verdad, hay veces que cuando estoy metiendo cositas en el cajón pienso: Esto es normal? Jajajaja pero veo que no soy la única. Bien!

      Un abrazo enorme.

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  6. Jajajaja pues si tu estas mal estamos todas fatal. Yo también tengo mi cajoncito del baby. En realidad muchas cosas me tocaron en sorteos cuando estaba embarazada y al perder el bebe lo guarde en su habitación. Muchas de las cosas que tenía se las he prestado a mi sobrino y no quería ni entrar a esa habitación pero desde hace dos meses me ha dado por empezar a comprar alguna cosita para decorarla: una mecedora, unas estrellas, coso un babero.... Así que tranquila que te aseguro que no eres la única

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    1. Hola ilusionada! Encantada de tenerte por aquí y mil gracias por tu comentario. Ahora ya tengo la certeza de que no se me ha ido la cabeza por completo Jajaja

      Por cierto, he visto que tienes blog. Esta tarde me pasaré a echar un vistazo porque lo poquito que he podido ver me ha parecido interesante.

      Un besote!

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  7. nenita! a mi alrededor también se está embarazando todo el mundo. Y claro, yo regalo cositas, porque me encanta! libritos sobre todo, especialmente a mis ahijados, que han nacido en los 3 últimos años. Y entre todos los libros que he encontrado compré uno para mi, que tengo en el cajón de mi habitación en casa de mis padres ... "No sabes cuánto te quiero" ... y ahí está, esperando que un día se lo pueda dar a mi angelito y decirle, no sabes cuánto te quería mamá incluso cuando sólo eras un deseo ... cuando solo eras un alma que estaba buscando un cuerpecito... un beso de otra loca de remate.

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    1. Hola guapa! ¿Cómo estás?. Mira, a mí libros no me ha dado por comprar todavía pero me acabas de dar una idea jajajajaja con lo que me gustan...

      No te preocupes, en breve, antes de lo que tú te piensas, estás leyendo esas páginas a tu peque, ya lo verás. Es una cuestión de tiempo. Nada más. Pero llegará.

      Loquitas de remate estamos, si...pero bueno, qué se le va a hacer ;)!

      Un abrazo muy fuerte.

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  8. te admiro, te admiro y te admiro. Yo incapaz del todo. Ni cajón de baby y ni mucho menos ir a mirar tiendas de bebés. De hecho siempre he hecho un sprint cuando pasaba por delante de un escaparate y, si iba a un gran almacén, esa planta ni la pisaba...

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    1. Valeska!!!! Qué alegría leerte de nuevo por aquí. Uff...no sé si lo mío es digno de admirar ¿eh? jajajajaja a mí me pasa al contrario que a tí. Es como si tuviera el cuerpo imantado a las secciones de puericultura de farmacias, grandes almacenes, tiendas,...lo que yo te diga, como una chota estoy ;)!

      Un besazo gigante.

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  9. Yo también lo tenia el cajoncito ,y hubo un día que compré para un amigo que había sido papa un vestidito y a él lo trasladaron fuera a vivir y no pude darselo ,pensé en descambiarlo porque me gasté un dinerillo y algo me dijo no,este va ser de los primeros trajecitos de tu bebe ,fue palpito muy fuerte ....y así fue...............yo creo también en esas intuiciones......un beso

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  10. Ay Selena, lo mío ya es vicio Jajaja pero es no lo puedo evitar...ojalá me pase como a ti y todas las cosas que hay en mi cajón algún día tengan dueñecit@...

    Gracias guapa. Un besazo.

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