martes, 25 de agosto de 2015

Reflexiones de unos primerizos sobre la lactancia materna

Todo comienza con una pregunta muy sencilla por parte de la matrona: "¿le vas a dar el pecho al bebé?".


He de reconocer que hasta ese momento no me había parado a pensar con detenimiento en el tema. Quizás toda mi atención se la han llevado hasta ahora los dichosos manchados vaginales...


Si que en la guía que nos proporcionó la matrona leí las bondades y los beneficios de la leche materna y, por supuesto, me gustaría poder alimentar a nuestro bebé con ella pero, por otro lado, las experiencias de amigas que estoy viendo a mi alrededor no son muy alentadoras. Unas, porque dicen que ellas no tuvieron suficiente leche y se morían del dolor cada vez que sus bebés se les enganchaban al pecho y otras, porque dicen con la boca pequeña que la lactancia a demanda está terminando con ellas y que no pueden más con el cansancio...y, de verdad, os prometo que os estoy hablando de mujeres nada quejicas y muy entregadas a la crianza de sus hijos. Por eso precisamente pongo en valor sus opiniones.


Creo que la matrona Carmen vio la cara de póker que se me quedó y con una dulce sonrisa me dijo: "Inés, merece la pena esforzarse en ello e intentarlo. Créeme. Es un regalo que le harás a tu bebé para toda la vida y, si te preparas previamente psicológicamente para ello, para tí va a ser una experiencia inolvidable".


Yo no sé exactamente qué es lo que tiene esta mujer pero consigue envolverme con sus palabras, relajarme y convencerme de todo jajajaja. Me recomendó leer Un regalo para toda la vida del pediatra Carlos González (que al parecer es muy famosillo por escribir en la revista Ser Padres y otros libros sobre maternidad). Y como soy bastante obediente, a los dos días fui con Inesito a una archiconocida librería a nivel nacional y me lo compré.


El libro es una guía sobre lactancia materna. La edición de bolsillo nos costó 8,95 euros y tiene 430 páginas, pero que eso no os eche para atrás porque es muy ameno de leer. Su lenguaje es bastante accesible y pone un toque de humor inteligente entre líneas que me encanta.


Llevo una cuarta parte leída y os confieso que mi punto de vista sobre la lactancia materna ha cambiado completamente y estoy convencida de que lo voy a lograr. Lo vamos a lograr. Le vamos a dar el pecho a nuestro bebé. Porque Inesito ha reclamado su derecho a la participación en la lactancia materna ayudando en las tomas, dando algún que otro bibe al día con lechita de mami,...


Lo bueno del libro de Carlos González es que ofrece una visión realista de la lactancia materna. Sin tapujos. Habla sobre el dolor, el cansancio, las grietas, la mastitis,...pero también sobre las soluciones para ello que, haberlas, haylas ;-) Pone a nuestra disposición un abanico de posibilidades para alimentar a nuestros bebés sin extremos, ni todo blanco ni todo negro. Advierte de las situaciones que se pueden presentar y cómo reaccionar ante ellas.


Como ya os digo, llevo poco más de 100 páginas leídas, pero considero que es un entrenamiento estupendo, junto con los grupos de lactancia materna, para ir preparadas a nuestra etapa tras el parto de lactancia materna.


¿Alguien en la sala que se anime a contar su experiencia o dar su opinión?

viernes, 14 de agosto de 2015

Ecografía de las 12 semanas: Primer trimestre superado!

Llegar a las 12 semanas de embarazo para nosotros ha representado un auténtico reto cargado de ilusión pero también, como ya sabéis, de preocupación e incertidumbre por el hematoma retroamniótico que me ha estado provocando sangrados / manchados vaginales de la semana 6 a la 8 y uno muy leve en la semana 10.
 
La única forma de saber si va todo bien en una etapa tan temprana de la gestación, si Gladiadorcito sigue creciendo y latiendo con fuerza, es mediante una ecografía. Y, aunque parecía que el día nunca iba a llegar, por fin, el pasado lunes, 10 de Agosto, volvimos a ver a nuestro luchador. Os engañaría si no os dijera que días antes de la ecografía me entró el pánico y en mi cabeza iba y venía el implacabe "¿y si...?".
 
A las 16:50 horas entrábamos por la puerta de la clínica y hasta las 17:20 no entramos a la sala de ecografías. En esa media hora de espera sentía que el corazón se me salía del pecho. Inesito lo notó e intentó tranquilizarme.
 
Para mi sorpresa, Adriana (bióloga), me dijo que no hacía falta que me quitara las braguitas, pues por el tamaño que debía tener Gladiardorcito ya no hacía falta hacer ecografía vaginal. A continuación, entró Laura (ginecóloga), y minutos después vimos a nuestro guerrero. Tranquilito, enseguida empezó a mover las manitas. Le hicieron un vídeo y una buena sesión de fotos cual top model. Y, lo más importante, se realizaron las comprobaciones siguientes:
 
- Escucha del latido. Música celestial para los papis ;-)
 
- Medida fetal. Gladiadorcito mide ya 5,9 centímetros, medida que se corresponde con 12+2 semanas. El día de la eco estaba exactamente de 11+6, por lo que, de momento, va creciendo muy bien.
 
- Presencia del hueso nasal. Es más que una evidencia científica que un alto porcentaje de los niños con Síndrome de Down tienen la nariz más pequeña y con la base hundida. Su motivo radica en la ausencia o escaso desarrollo del hueso nasal. Por tanto, visualizar claramente el hueso nasal en la ecografía de la semana 12 es muy positivo. A Gladiadorcito se le ve perfectamente (fijaros en la foto).
 
- Presencia del ductus venoso. Esta estructura vascular que comunica la vena umbilical con la vena cava inferior, ha de presentar un flujo sanguíneo. Este flujo puede aparecer alterado en un alto porcentaje de niños que presentan trisomía 21 o fetos con anomalías cardíacas. En este caso, Gladiadorcito también aprobó el examen!.
 
- Medida del pliegue / translucencia nucal. Se mide el grosor del espacio translúcido que se encuentra en la nuca del feto con el objetivo de indicar el riesgo de un defecto genético en el bebé. A través de esta prueba se puede detectar alteraciones como el Síndrome de Down, el Síndrome de Edwards u otras enfermedades hereditarias. La medición que se determina para unos niveles normales es entre 1 y 2,9 mm. La medida de nuestro campeón fue de 1,8 mm.
 
Gladiadorcito 11+6 semanas. Cómo crece!!!
 
Una vez realizadas todas estas mediciones y comprobaciones, Laura intentó que Gladiadorcito se moviera un poquito a ver si dándonos el culete podíamos saber si a partir de ahora nos teníamos que dirigir a él en masculino o en femenino. Pero no estaba por la labor. Lo que si hizo fue obsequiarnos con todo un festival de movimientos. Bracitos para arriba y abajo. Pataleo. Giros para mirarnos de frente. Pero de enseñar el trasero nada de nada. Y, en realidad, para nosotros el hecho de saber el sexo del bebé es algo secundario, así que nos dimos por más que satisfechos con todo lo acontecido.
 
También nos informaron de que sigo teniendo restos del hematoma y, aunque mis miomas siguen porai pululando, no parece que hayan crecido de manera alarmante. Igualmente, nos recordaron que tengo todas las papeletas para un parto por cesárea. Y, por último, me levantaron el arresto domiciliario. Vida completamente normal pero en plan tranqui.
 
Ah! una última cosa: me han retirado la progesterona y la Meriestra. Bravoooooo!!!

sábado, 1 de agosto de 2015

Primera cita con la matrona y cambio de enfoque (Semana 10)

Hola soletes!
 
Estas dos semanas de ausencia han transcurrido entre el arresto domiciliario (reposo relativo) en casa, unas naúseas galopantes que me han anulado para casi todo (hasta para leer y escribir), un sueño constante, un malestar general, el crecimiento de pechos y la ausencia de manchados vaginales (excepto uno fugaz el miércoles pasado). Todo ello aderezado de una felicidad tremenda pero, como dice Inesito, con la prudencia de aperitivo.
 
Nos hacía una ilusión especial tener nuestra primera cita con la matrona y esta semana por fin la hemos tenido.
 
Nuestra matrona se llama Carmen. Irradia calma, profesionalidad y empatía. Tiene musiquita relajante de fondo en la consulta, huele muy requetebién y no tiene prisa por atenderte rápido. 45 minutos nos tiramos hablando. Le contamos toda nuestra historia. Y cuando digo toda, es toda (pero no en versión extendida jajajaja).
 
Días antes del ansiado encuentro con ella, le di muchas vueltas a si me incomodaría tener que decirle que habíamos logrado el embarazo gracias a un tratamiento de Ovodonación. Es fundamental informar de la edad de la donante para que no salga alterada la prueba del Triple Screening. Pero nuestra matrona Carmen hizo que nos sintiéramos tan tan cómodos que todo fluyó con absoluta naturalidad. Salimos encantados.
 
Hablamos de alimentación, sobre actividad física, sobre ser feliz y disfrutar mucho del embarazo (pese a los manchados y pese a la lucha previa), sobre valores de TSH (hormona tiroidea), sobre la fecha aproximada de parto,... me pesó, me midió, me tomó la tensión y nos regaló un librito "Los Consejos de tu Matrona" que me estoy leyendo con mucha atención.

Esta semana ha sido reveladora para mí. Me he dado cuenta de que mi preocupación, y casi obsesión, por que algo no vaya bien y perdamos a Gladiadorcito no me está dejando disfrutar del embarazo. Y eso, después de 3 años de lucha, no es justo.

Me paro a analizarlo todo. A razonar por qué me he sentido así. Primero una beta positiva pero débil. Después, cuando ya empiezas a estar como en una nube porque tras otras dos betas, los valores van multiplicándose que da gusto, zas! comienzan los sangrados y los manchados vaginales desde la semana 6 hasta la semana 8 que, aunque te aseguren que todo está bien y que el hematoma se reabsorve con reposo, el momento pánico al limpiarte con el papel higiénico o cambiar el salvaslip no te lo quita nadie. Nadie. Y la cabeza no para...

Pero esta semana, tras la charla de la matrona y un pequeño rapapolvo (eso si, con cariño) que me echaron Inesito y mi amiga Magdalena, he decidido que voy a disfrutar todo lo que pueda de nuestro embarazo. Sin agobios. Sin estrés. Sin preocupaciones por adelantar posibles acontecimientos. Confiando muchísimo en nuestro luchador. Y cuidándome.

¿Créeis que las parejas a las que nos cuesta tanto lograr el embarazo vivimos éste con más inquietudes que las parejas que no han pasado por ello?

Aquí tenéis la cremita antiestrías y la guía que nos dio la matrona.

Precisamente uno de los primeros cuidados que puse en marcha desde que tuvimos evidencia del positivo fue empezar a aplicarme todos los días una crema antiestrías. Empecé con una de la marca ISDIN que se llama Velastisa (24,95 euros en farmacia). Me gusta mucho esta crema pero a las tres semanas de estar aplicándomela me empezó a provocar arcadas su olor...una pena porque creo que una crema muy buena. Pero no me quedó más remedio que cambiar. Ahora estoy usando la crema antiestrías de la marca SUAVINEX (21,50 euros en farmacia) y estoy encantada. Tiene un aroma muy agradable, es de fácil absorción y lleva dos componentes imprescindibles para potenciar la elasticidad de la piel: rosa mosqueta y centella asiática. Además, viene con un librito muy gracioso en su interior con información sobre otros productos de la gama, ejercicios para estar en forma durante el embarazo y una tabla para ir apuntando los cambios de peso. Así que si alguna estáis pensando en empezar con la crema antiestrías, ésta es una muy buena opción ;-)