domingo, 25 de octubre de 2015

"La vida que te espera...". Lecciones y consejos de amigos sobre la maternidad y la paternidad.

Para ir calentando motores en lo que a eventos infantiles se refiere, ayer fuimos a la celebración del primer cumpleaños de la hija de unos amigos. Llegamos casi al final de fiesta por el trabajo de Inesito pero a tiempo para darle el regalo a la cumpleañera y pasar un rato charlando con sus papis.

Llegó un momento de la conversación en que todo empezó a girar en torno a como nos cambiaría la vida cuando nuestra Gladiadora naciera. Lecciones y advertencias sobre lo que nos espera del tipo:

- "Olvídate del sexo en una larga temporada porque ellas dejan de tener ganas al ser el bebé lo primero" - le decía el padre de la criatura a Inesito y a lo que la madre respondió que ella ahora prefería dormir todo lo que pudiera...

- "Los hombres pasamos a un segundo plano absoluto" - de nuevo sentenciaba nuestro amigo y de nuevo contestaba su mujer: "por supuesto, primero está la niña y luego tú".

- "Además, se vuelven muy posesivas con el bebé y toda la atención se centra ahí haciendo que el vínculo madre - hij@ sea más fuerte que con el padre" - nuestro querido amigo desde la adolescencia intentaba advertir a Inesito del tsunami que se avecina en su vida. Y su mujer, también nuestra amiga, que no dejó de contestar a ninguno de los comentarios de su pareja: "Es que nosotras los llevamos 9 meses dentro, los parimos y después los alimentamos. No puede ser lo mismo!!!".

Después de este prólogo a nuestra nueva vida como futuros padres, vinieron las preguntas acerca del perro. Si vamos a contratar a un adiestrador para el primer día que entremos en casa con la peque. Si no nos da miedo que le pueda hacer algo...

Conocemos a esta pareja desde hace muchos años y ayer nos volvimos tristes a casa por como les vimos. Tuvimos la sensación de estar presenciando un auténtico partido de tenis. ¿Realmente es esto lo que nos depara la maternidad y la paternidad?.

Punto por punto:

* Las relaciones íntimas o sexuales somos conscientes de que sufren alteraciones. El post parto y la merma en el sueño harán su particular mella pero, de un modo u otro, me gusta pensar que una pareja que se quiere siempre encuentra un ratito para su intimidad. En esto han de esforzarse ambas partes, claro.

En nuestro caso, entre los sangrados y manchados del primer trimestre y después la Candidiasis en el segundo, por supuesto que hemos notado que nuestra vida sexual ha cambiado pero hablamos de ello y nos decimos que todo volverá a ser igual (o mejor!) porque cuando no pasemos tanto tiempo a solas seguramente valoremos más los pocos minutos que podamos robarle al día. ¿Quizás somos algo ilusos?. ¿Qué pensáis?.

* El que el hombre pase a un segundo plano considero que depende en gran medida de ellos, pero también de nosotras... El "no, no quita que lo hago yo"; "no sabes, déjame a mí" o innumerables coletillas más hacen, efectivamente, que ellos, poco a poco y muchas veces de manera inconsciente, asuman que el papel protagonista sea el de la madre sin saber muy bien qué es lo que pueden o deben hacer ellos... ¿Y por qué no verlo como un equipo en el cada uno puede aportar cosas diferentes pero muy necesarias para el / la bebé, tanto el hombre como la mujer? ¿Por qué no hacer un buen tándem para disfrutar ambos por igual de la crianza y repartir las responsabilidades?.

* En cuanto a la intensidad del vínculo existente entre madre e hij@, no voy a ser yo quien lo ponga en tela de juicio porque lo defiendo tanto en madres que logran tener a su hijo, ya sea de forma natural, a través de reproducción asistida o mediante adopción. Pero, ¿qué hay del vínculo que se establece con el padre? ¿por qué considerarlo menos importante? estoy segura de que existen hombres que si pudieran quedarse embarazados, parir y alimentar a sus hijos también lo harían. No me cabe la menor duda. Entonces...¿por qué competir? Noooooo por favor!!! Si un bebé nace en el seno de una pareja, creo que es un error establecer comparaciones. Se trata de un proyecto común.

Imagen obtenida de Google

Quizás much@s de vosotr@s penséis que ahora lo vemos todo muy claro pero que cuando nuestra pequeña nazca cambiará la cosa...quizás si...o quizás no...lo que si estamos haciendo por el momento es hablar mucho de ello. Llevamos 3 años esperando vivir esta aventura. Este desafío. Sabemos que llegarán momentos difíciles...y también muy felices...pero sean como sean los afrontaremos juntos.

Seguiría escribiendo sobre el tema largo y tendido pero prefiero leer vuestras opiniones y a partir de ahí seguir con el debate. ¿Qué opináis?.


domingo, 18 de octubre de 2015

Ecuador de nuestro embarazo: Ecografía Semana 20

Sabía que nos tenía que llegar ese momento. Ese instante a partir del cual nos empezáramos a creer de verdad todo este sueño. La magia. Esto fue exactamente lo que nos sucedió el miércoles 14 de Octubre. En la ecografía morfológica de las 20 semanas de nuestra luchadora.

Volver a verla. Cada vez más grandota. Ya pesa 409 gramos!!! Escuchar su latido. Saber que tiene ya formados la mayoría de sus órganos y estructuras. Asegurarnos de que todas sus medidas son correctas y dentro de los rangos. Ver como va adquiriendo ese aspecto de personita cada vez más definido. Confirmar que tiene suficiente líquido amniótico para estar bien agustito. Que, como nos dijo la gine, estaba, todo lo que se podía ver en esa ecografía, muy bien. Nos proporcionó tranquilidad y, sobretodo, felicidad. Mucha felicidad.

Por supuesto, somos conscientes de que las cosas se pueden complicar en cualquier momento pero creo que tanto Inesito como yo le hemos concedido unas vacaciones a los miedos, temores y preocupaciones para disfrutar de estos días y estas semanas que, a ciencia cierta, nadie nos puede asegurar se vayan a repetir en el futuro. Ojalá que si pero por si acaso...

Nuestra Gladiadora con una manita encima de la cabeza más ancha que pancha!

Salimos del hospital orgullosos y contentos con nuestro informe positivo debajo del brazo y dentro de nuestra súper carpeta con la cantidad de papeles que hemos acumulado en estos tres años y que yo siempre me llevo encima a la las citas.

Una curiosidad de esta eco: la exploración comenzó con una breve eco vaginal para determinar la medida del cuello uterino. "Cuello largo, estupendo" concluyó la ginecóloga. No me lo esperaba. Os prometo que a lo largo de estos años he sido muy cuidadosa con mi depilación y ropa interior en cada visita pero ese día, convencida de que la eco sería abdominal, me duché y allá que me planté unos calcetines deportivos de color naranja y mi depilación dejaba un poquito qué desear...Ayyyyyyyy por favorrrrrrrr esto no me vuelve a suceder a mí jajajajajajaja así que tomar nota y no os confiéis. Nunca se sabe en qué momento vamos a tener que enseñar nuestras vergüenzas ;-) Si ya me lo decía mi abuela: "al médico siempre se va recién duchada y con la ropa interior conjuntada".

martes, 6 de octubre de 2015

Candidiasis vaginal durante el embarazo

"Algo de picor". Eso fue lo que le dije a mi médico de cabecera cuando me preguntó si tenía alguna molestia en los genitales (entre otras preguntas) el mismo día que me dio el alta para reincorporarme al trabajo.

Mi doctora que es muy minuciosa en su trabajo, fruncio el ceño y me dijo: "podría tratarse de una infección de orina o de Candidiasis (hongos), que es muy común en el embarazo". Así que salí de allí con varias peticiones para realizar un urocultivo, una tira de orina en ese mismo momento y un frotis vaginal.

- El urocultivo no consiste en más que depositar el primer pipi de la mañana en un botecito (lavando previamente la zona genital solamente con agua) y entregarlo en el centro de salud.

- La tira de orina se hace en el momento. Sea la hora que sea. Se hace pipi en un botecito. Se lleva a enfermería / laboratorio del centro de salud y en unos minutos están los resultados. En esta prueba se descartan algunas afecciones en la orina como leucocitos, proteínas, acetona, sangre,...en mi caso, salieron los leucocitos un pelin altos pero la doctora prefirió esperar al resultado del urocultivo para decidir medicar o no ante la sospecha de una infección.

- El frotis vaginal también se ha de hacer en casa a primera hora de la mañana y previo lavado de la zona íntima sin jabón. Se pasa una especie de bastoncillo entre los labios mayores y menores y se vuelve a meter en un botecito que contiene un gel denso y transparente.

Los resultados del urocultivo salieron negativos. Descartada la infección de orina. Pero el frotis vaginal determinó que tenía levaduras del hongo Cándida. Candidiasis.

Me quedé bastante desconcertada. Únicamente he tenido hongos vaginales una vez en mi vida y fue hace más de diez años. Por la cara que debí poner, mi doctora me explicó que la Candidiasis se da en bastantes embarazadas porque nos cambia la flora y el pH vaginal, favoreciendo la proliferación de bacterias.

No ayudan nada el calor, las braguitas de tejido sintético ni las prendas ajustadas de cintura para abajo. Igualmente, se debe evitar o, al menos, reducir el consumo de azúcares (sobretodo de chocolate), harinas fermentadas (bollería o pan), las patatas y las setas.

Sin embargo, tenemos como grandes aliados al yogur natural, el jugo de coco, la granada y los arándanos (especialmente el rojo).

Imagen obtenida de Pinterest

También me animó a que no me inquietara, pues la Candidiasis durante el embarazo se puede tratar sin riesgo alguno para el bebé con la aplicación de unos óvulos vaginales durante 6 noches antes de ir a dormir y una pomada por las mañanas. Días después, la matrona también me aconsejó un jabón íntimo concreto que me está yendo muy bien sobretodo como preventivo de su reaparición.

Como ya sabéis que me he vuelto más psicótica todavía desde que estoy embarazada, le volví a insistir a la doctora y le pregunté si existía algún riesgo añadido como parto prematuro o pasar los hongos al feto.

La doctora concluyó que si la Candidiasis persiste hasta el momento del parto, aunque ésta no pone en peligro la salud del bebé durante el embarazo, podría hacer que el recién nacido tenga candidiasis en la boquita, por suerte, fácilmente tratadas pero, obviamente, poca gracia tiene el asunto. Solamente en casos muy extremos en los que no se ha tratado la Candidiasis durante el embarazo podría haber complicaciones mayores.

Ya ha pasado casi un mes y, afortunadamente, el tratamiento hizo su efecto pero no hay que bajar la guardia por si volviera a aparecer. Mucha higiene y mantener la zona lo más seca posible. Ah! otra cosa, si contraéis Candidiasis, también es recomendable que vuestra pareja se aplique la pomada y utilicéis preservativo durante las relaciones sexuales. Estamos ante un hongo contagioso...