sábado, 30 de agosto de 2014

Mi madre, mis hermanas y la infertilidad

Para comenzar esta entrada, he de aclarar que mi estructura familiar es un tanto peculiar, aunque no extraña para los tiempos que corren.

Mis padres se divorciaron cuando yo tenía 14 años recién cumplidos. En aquel momento, tenía solamente una hermana. Blanca, que tenía 7 años (hoy tiene 26). Mi padre ya estaba con la que hoy es su actual mujer antes de divorciarse de mi madre. Mi padre y su mujer, unos años después, tuvieron a mi hermana Águeda que ahora tiene 15 años. Y mi madre, que también se volvió a casar (y años más tarde se volvería a separar), tuvo con su segundo marido a mi hermanita María que, actualmente, tiene 12 años. Mi pequeña. ¿Os habéis perdido? jajajajaja En resumen, tengo 3 hermanas: Blanca (de padre y madre, 26 años); Águeda (solamente por parte de padre, 15 años) y María (solamente por parte de madre, 12 años).
 
En esta ocasión, voy a hablar de mi madre y de mis hermanas Blanca y María.

Mi madre es muy joven. Tiene 53 años. Se quedó embarazada de mí con 19. Me tuvo con 20. Digamos que le corté un poco su juventud, sus aspiraciones a nivel formativo y laboral...Cobré bastante. Golpes, azotes, manotazos, tortas, algún tirón de pelo,...ella siempre me dice que por favor no le recuerde eso, que era demasiado joven y no tenía paciencia. Reconoce que no lo hizo nada bien en ese sentido. También he de decir que la recuerdo cuidándome cuando me ponía enferma, cantándome el cumpleaños feliz cada año, hablando mucho conmigo, yendo a buscarme al cole,...

Con mis hermanas Blanca y María no le ha pasado. Ellas nunca se han llevado una paliza de esas en las que te quedas después dormida de tanto llorar. Tampoco tengo muchos recuerdos de mi madre dándome besos o jugando, que no dudo que lo hiciera, pero yo no me acuerdo. Siempre me dice que es que yo he sido desde pequeña muy independiente...pese a esto, no me cabe la menor duda de que mi madre me quiere. Pero, eso si, de una forma diferente a mis hermanas Blanca y María. Lo siento así. Me he cuestionado mucho si tengo celos de mis hermanas a lo largo de toda mi vida y no, no los tengo. Al contrario, me agrada tener la certeza de que ellas no tienen algunos recuerdos de los que tengo yo.
Cuando mis padres se divorciaron coincidió con mi adolescencia, con el inicio de mi relación con el que hoy es mi marido, con el comienzo del instituto, con la revolución hormonal,...y poco a poco mi madre y yo nos distanciamos cada vez más. Yo decidí seguir manteniendo una relación con mi padre pese a lo sucedido y, aunque nunca me lo ha confesado, creo que jamás me lo perdonará.

Mi madre y yo mantenemos la típica relación de tira y afloja. Si pasamos más de un día entero juntas posiblemente terminen saltando chispas. Pero la quiero con toda mi alma. Y también le aplaudo cosas que ha hecho muy bien conmigo. A ella tengo que agradecer haber sido muy disciplinada en mis estudios, no dejarme manga ancha para salir porai cuando era una cría (en casa había unas reglas y unos horarios), ser una lectora voraz (siempre he visto a mi madre con algún libro entre manos) y enseñarme el sentido del sacrificio en esta vida (aún recuerdo esa frase: "Inés, si quieres estudiar una carrera tendrás que trabajar porque yo no puedo pagártela". Así lo hice y, tras mucho esfuerzo, lo logré).

Mi hermana Blanca nació cuando mi madre tenía 27 años. Blanca ha tenido un modelo de madre diferente, más tradicional. Más tranquila, más madura, más paciente y más como a mi me hubiera gustado, sinceramente. Mi hermana Blanca y mi madre son uña y carne, casi idénticas en gustos, en ideas políticas, en formas de ver la vida, de hacer muchas cosas,... Tienen algo que mi madre y yo nunca vamos a tener. Blanca decidió hace casi 8 años dejar de tener relación con mi padre, su padre. Yo, aunque no comparta su postura, entiendo sus motivos y la respeto.

Y María es... la peque de la familia!!! Dulce, cariñosa y muy lista. María tiene un modelo de madre madurita jajajajajaja (si me oyera...). Muy cuidadosa y muy protectora. Se la come a besos, ha jugado con ella de chiquitita, le ha contado cuentos,...Ya véis, parecen 3 madres diferentes y es la misma, solo que en etapas distintas de su vida.

Mi hermana Blanca se casó el pasado mes de Junio. Y un par de semanas después, se fue a vivir a Inglaterra con su marido.

Nuestra primera ICSI fue entre finales de Marzo y primeros de Abril. Aunque me duele muchísimo decirlo, siento que no las tuve a mi lado. Ni a mi madre ni a mi hermana Blanca. Si, claro, me preguntaban por whassap, mandaban mensajes,...y bueno, mi madre se pasó por casa 10 minutos de reloj al día siguiente de la punción ovárica. No podía quedarse más. Se iba a pasar el día con su actual pareja porai.

Siempre he aceptado mi realidad familiar. Me he conformado. Pero el tratamiento marcó un antes y un después en este sentido. He estado todo el verano sin querer ver a mi madre y sintiéndome muy culpable por ello (vivimos en el mismo pueblo). Si que me he llevado a mi hermana María varios días conmigo y con mi marido a la playa y a mi casa pero la recogía en el portal y luego la dejaba en el mismo sitio.

Mi hermana María se ha coscado de absolutamente todo y me ha regalado frases en estos últimos meses como las siguientes: "Tata, no estés triste, seguro que al final lo conseguís porque vais a ser los padres más guays del mundo"; "Yo sé que seré la babysiter de vuestro bebé cuando os queráis ir al cine o a cenar"; "Tata, tú tranquila que todo va a salir bien"; "Tata, lo siento mucho"...y todo esto acompañado de unos abrazos y unos apretones que más de una lagrimilla me ha hecho soltar...no os podéis ni imaginar lo mucho que me ha ayudado esta renacuaja...Es un amor. Sin yo nunca decirle nada (porque considero que es una niña y no se ha de preocupar por cosas de mayores), me soltaba estas lindeces de repente.

Y este martes sucedió algo. Aprovechando que ahora están todas en casa de mi hermana en Inglaterra pasando unos días, decidí decirle a mi hermana Blanca y a mi madre por un grupo que tenemos en el whassap las 3 como me sentía y lo que habíamos pasado estos meses (me inspiró mucho un post del blog de Red Infértiles sobre una carta para familiares y amigos de infértiles Carta para familiares y amigos de Infértiles - Asociación ... )normalmente, mi madre y mi hermana Blanca se defienden la una a la otra y se justifican de un modo u otro. Pero esta vez no. Esta vez me dijeron cosas bonitas que me llegaron al corazón. En primer lugar, me pidieron PERDÓN. Tras leer la parrafada que les escribí, me dijeron que llevaba razón. Que con la boda había tantas cosas que organizar y que hacer que no estuvieron a mi lado lo suficiente. Que ahora tenían miedo de que cayera en una depresión porque nunca me habían visto así. Que soy una de las personas más fuertes y tenaces que conocen y que saben que al final conseguiré ser madre. Que yo siempre he sido la fuerte y que esto pensaban que lo iba a llevar como otras tantas cosas en mi vida, con entereza y determinación. Me prometieron que a partir de ahora estarían más pendientes. Y, para terminar, me dijeron que me querían.

Quizás penséis que soy una tontorrona pero no puedo seguir enfadada y evitando a mi madre. Las conozco. Sé como son. Juntas y por separado. Y tengo la certeza de que sus palabras salían del alma. De su corazón.

Así que he enterrado el hacha de guerra y he decidido seguir conformándome con el amor y el cariño que me quieran o sepan darme. Soy muy diferente a ellas pero las necesito en esta lucha. Tengo a mi marido que es el pilar fundamental de mi vida pero también deseo que Blanca y mi madre estén a mi lado en esto.
Una mis obras favoritas de Gustav Klimt, Madre e Hija (Las tres edades de la mujer)
Quiero terminar esta larga entrada diciendo que me ha costado mucho escribir todo esto. Uno de los motivos por los que no quisiera morirme sin ser madre es precisamente porque hay un trocito de mí sin completar. Momentos, caricias, besos, juegos, canciones,...que si las he vivido no me acuerdo y con nuestro futuro bebé sé que se terminará de llenar. ¿Egoista? no lo sé, puede, pero lo siento de esta forma. Y eso lo voy a conseguir con un bebé que tenga mi ADN o no. La otra mitad la pone mi marido que, por ser la mejor persona que conozco en este mundo, no se merece tampoco dejar de ser padre.

domingo, 24 de agosto de 2014

Un gran paso hacia la normalización de la infertilidad: Red Infértiles

Cuando los problemas de infertilidad llamaron a nuestra puerta, nos cogió, como a casi todas las parejas, por sorpresa. Al principio, hablábamos con amigos y algunos familiares sobre el tema pero, según fue pasando el tiempo y tras nuestro primer tratamiento con resultado negativo, nos dimos cuenta de que estábamos en un universo paralelo. Prácticamente todos los comentarios respecto a nuestras dificultades para ser padres nos molestaban y, poco a poco, dejamos de hablar sobre el tema con prácticamente nadie. Una coraza para protegernos. Para sobrellevar esto mejor. Pero, como animales sociales que somos, necesitamos hablar, desahogarnos, compartir.

El pasado 13 de Julio inicié mi aventura bloguera y, desde entonces, mi forma de enfocar la infertilidad ha cambiado. Siempre he tenido el apoyo de mi marido para expresar mis sentimientos, para despotricar, para llorar,...pero conocer y compartir experiencias y emociones con otras chicas que están pasando por lo mismo me está ayudando muchísimo. Siento que hablamos el mismo idioma y en la misma sintonía.

Aún en pleno siglo XXI todo lo que gira alrededor de los problemas de infertilidad es para muchas personas un tema tabú. Yo misma, junto con mi marido, he decidido, por el momento, no contar a nadie que vamos a someternos en Octubre a un tratamiento de Ovodonación porque ya en más de una ocasión he oído eso de "...pues para tener un hijo de otra, adoptas y así te ahorras el embarazo..." o "...pero, entonces, la verdadera madre del bebé sería otra mujer..." y así suma y sigue, por lo que al final decides, ya no mentir, sino omitir esa parte de tu realidad. Pero es muy muy duro.

En países como Suecia, los tratamientos de fertilidad están a la orden del día y existe una mayor normalización de la infertilidad, sin escandalizarse la gente si no puedes utilizar tus propios gametos para ser madre o padre. En España, en ese sentido, queda mucho camino por recorrer...

Es fundamental que se normalice la infertilidad y se deje de ver como una tragedia o una vergüenza a nivel sociofamiliar en nuestro país. No hemos elegido esto. Yo no es que tenga problemas para ser madre porque me he dormido en los laureles y me he puesto en los 45 años. No, ni mucho menos. Empezamos a buscar bebé cuando yo tenía 31 años, ¿acaso tengo yo la culpa de haber nacido con una reserva ovárica menor que a las de otras mujeres de mi edad y que mis ovarios estén en la antesala de la menopausia con 33 años que tengo ahora?. Y, en el caso de las mujeres que se ponen en los cuarentaytantos y ya no pueden utilizar sus óvulos, ¿qué hay de malo en recurrir a la donación de ovocitos?.


Las dificultades o imposibilidad para concebir nos sorprenden en un momento de nuestro ciclo vital y, en cierto modo, paraliza nuestras vidas. Precisamente por eso. Por la presión social, ecónomica y, muchas veces, familiar a la que nos sometemos. Tiene que llegar el día en el que ir a un hospital o a una clínica para hacer un tratamiento de fertilidad sea tan normal como una operación de apendicitis. En una de nuestras esperas para consulta en el hospital durante nuestra primera ICSI, vi de lejos a una conocida y me giré porque no queria que me viera en esa sala de espera en la que ponía en un cartel de la pared: Unidad de Reproducción Asistida. FIV / ICSI. Creo que si me pasara hoy reaccionaria de otra forma. Seguro.

Precisamente de la experiencia en primera persona de un pequeño grupo de chicas nace un proyecto apasionante: la Asociación Red Nacional de Infertiles. Nadie como otras personas que han ganado la batalla a la infertilidad para ayudar a las que están pasando por ello.

Una de las iniciativas que más me ha llamado la atención de este proyecto es el café de los sueños. Una forma de ponernos cara y conocer a otras chicas de nuestra ciudad o provincia en un encuentro organizado por la asociación. Cuando hagan uno por Alicante yo me apunto!.

Podéis acceder también por Facebook en red Nacional Infertiles. Y en twiter: @redinfertiles

Con esta entrada lo que pretendo es aportar mi particular granito de arena a la causa y dar las gracias a las promotoras de este proyecto por una idea taaaaaaan grande y necesaria para todas las personas con problemas de infertilidad y para toda la sociedad en general.

sábado, 23 de agosto de 2014

Premio Mejor Blog Amigo para una Baja Responderora Ovárica: Mil gracias!!!

Con la legaña aún puesta, ya que los sábados me autoprohíbo madrugar, mientras desayunaba he visto que Diario de una madre ingeniera me ha concedido este premio tan especial para mí:


Casi se me cae el zumo de las manos...qué ilusión me ha hecho y cuánto me ha emocionado!!!. Y me ha emocionado precisamente porque Diario de una madre ingeniera es uno de los primeros blogs que empecé a seguir cuando me aventuré a navegar por la red en busca de compañeras de batalla para no sentirme como un bichillo raro. En su blog encontré frescura, ingenio, seriedad y responsabilidad a la hora de publicar una información pero con un toque de humor que sólo ella sabe darle al tema y, sobretodo, alguien que siempre tiene unas palabras de aliento y buenos consejos con sus comentarios. Diario de una madre ingeniera, GRACIAS.
 
El principal requisito de este premio es describir lo que significa para mí la amistad. Bueno, allá voy:
 
Para mí, la amistad es una relación entre 2 o más personas asentada sobre unos pilares básicos como son la sinceridad, la confianza, el cariño, la tolerancia y el respeto. La amistad es un refugio. La amistad la simboliza esa amiga o ese amigo al que no necesariamente tienes por qué ver todos los días pero que, cuando verdaderamente y sin tú pedírselo, está ahí, a tu lado apoyándote. Una buena amiga o un buen amigo escucha, no juzga, te acepta como eres porque te quiere y le aporta un valor añadido a tu vida. La buena amistad es una necesidad. Y, a veces, cuando menos lo esperas, la amistad también te sorprende, aparece sin buscarla para quedarse siempre contigo.
 
Estoy de acuerdo con Diario de una madre ingeniera. Gente para salir a cenar y de copas seguro que todas tenemos a muchos contactos en nuestra agenda, pero verdaderas amigas y amigos que están a tu lado en los momentos más bajos, pocos, en mi caso, muy pocos. Y de eso me he dado cuenta con nuestra infertilidad. Y digo nuestra porque mi marido, el mejor de todos mis amigos por excelencia, me ha pedido por activa y por pasiva, que no haga de la infertilidad algo solamente mío, sino de los dos. Así que, un buen comienzo es hablando en plural.
 
Otro de los requisitos de este premio, es nominar a mis blogs amigos. Madre mía, qué difícil porque concedería el premio a todos los blogs que sigo. Llevo poquito tiempo en la blogesfera como ya sabéis, así que voy a dar el premio a las siguientes compañeras de viaje:

Estrellas en los ojos
Esperandote
Piruleta&Patatona
Laberinto hacia la maternidad
Mi vida con la infertilidad...
Nuestra última estación
LUCHA POR SER MAMA
Lo que nadie cuenta

Se lo daría también a El peso de la infertilidad pero veo que ya lo ha hecho Diario de una madre ingeniera. Merimeri todas queremos premiarte!!!

Lamento si alguna ya lo tenéis pero no lo he podido evitar :)! Un abrazo luchadoras!

lunes, 18 de agosto de 2014

Síntomas de Fallo Ovárico Prematuro: Metamorfosis Involuntaria!!!

Empecé a notar que algo le estaba pasando a mi cuerpo unos meses antes de nuestra boda. Hace camino de tres años. Como casi todas las novias, unos seis meses antes del gran día, decidí ponerme un poco a dieta para estar estupenda con mi vestido. Soy de esas mujeres de complexión normal con tendencia a coger fácilmente algún kilillo extra pero con bastante facilidad para adelgazar rápidamente siempre que me lo proponía. Pasaron las semanas, los meses, cada vez estaba más cerca la boda...y perder gramos me costaba y me costaba...al final conseguí mi objetivo pero con un esfuerzo desconocido hasta ese momento. No le di demasiada importancia, pensé que podían ser los nervios...Me equivoqué. Algo en mi metabolismo había cambiado para siempre. Cada kilo extra que se instalara en mi cuerpo se acomodaría tanto que para quitarlo ya no me bastaba con cenar ensaladita, sino que, además, tendría que ser muy constante con el ejercicio y sudar la camiseta. Cosa que nunca había sido así...

Este verano he notado otro cambio. Siempre me han encantado estos meses del año. Tomar el sol, tostarme vuelta y vuelta con un buen libro o una buena conversación. Sin agobiarme por el calor, todo lo contrario. Mi marido me decía día si día también: "...muchacha, que te va a dar algo..." pero yo, más feliz que una perdiz achicharrándome. Sin embargo, este año no consigo aguantar mas de hora y media al sol. No lo soporto. Tanto si estoy al sol como si no, a lo largo del día tengo una especie de sofocos que duran muy poquito pero que molestan bastante. Me he vuelto doña calores...

Para colmo, desde hace aproximadamente unos cuatro meses el patrón de sangrado de mis reglas ha cambiado. El patrón habitual siempre ha sido: sangrado leve - sangrado abundante - sangrado leve / manchado hasta desaparecer en un total de 5 días. Ahora el patrón es: sangrado leve - sangrado muy abundante - sangrado leve - sangrado abundante - sangrado leve / manchado hasta desaparecer en un total de 7 días. Igualmente, mis ciclos siempre han sido de 28 días y ahora son de 26, 27, 28, 29 y hasta 33 días...

Pero si hay algo que llevo mal por encima de todo son los cambios de humor. Paso de la risa al llanto en lo que se enciende y se apaga una bombilla. Hay días que me levanto eufórica y otros que no me apetece ni mirarme al espejo, solamente llorar. Tengo episodios de irritabilidad sin motivo en el momento menos pensado: en casa, en el trabajo, con amigos,... Lo paso fatal.
Tener un diagnóstico de Fallo Ovárico Prematuro, además de implicar una baja reserva ovárica porque los ovarios van dejando de funcionar mucho antes de lo que les correspondería, conlleva una pérdida de hormonas femeninas importante que se traduce en cambios de humor, sofocos, aumento de peso corporal, insomnio, dolores de cabeza, problemas de osteoporosis,...en fin, esas cosillas que siempre hemos observado en nuestras madres o en nuestras abuelas pero con casi 20 años más de los que tengo yo...esto es, permitirme la expresión, una putada como una catedral en todos los aspectos. No solamente en lo que a infertilidad se refiere.

Los médicos recomiendan para mujeres jóvenes con Fallo Ovárico Prematuro llevar una vida saludable: cuidar mucho la alimentación, hacer ejercicio, controlar bastante el estrés, reducir o suprimir el alcohol, el tabaco, el café y otras sustancias tóxicas, y, en caso necesario, realizar una terapia sustitutiva hormonal con estrógenos y progesterona para minimizar los efectos de la falta de hormonas. Yo, de momento, no sigo ninguna terapia sustituva hormonal pero no lo descarto si sigo pasándolo tan mal...

Si os interesa este tema y queréis ampliar información, os animo a que leáis el último post del blog de Trotula Crítica (está en la lista de blogs que sigo).

lunes, 11 de agosto de 2014

Infertilidad y cambios de humor: carrusel emocional...

Este fin de semana hemos ido a visitar a un amigo que hacía más de año y medio que no veíamos. El sábado nos invitó a comer en la plaza de su pueblo. Hicieron una paella popular. Ya sabéis que en Agosto más de la mitad de los pueblos de España están de fiestas. Pasamos un ratito agradable. Nos echamos unas risas y nos pusimos al día. Y llegó el punto de la conversación más temido:

- "...bueno Ines, y tú qué? Veo que embarazada no estás porque te estás tomando una cañita..."

A lo que yo contesté:

- "Muy agudo Joel, no, no estoy embarazada. Entre finales de marzo y primeros de abril nos sometimos a un tratamiento de fertilidad pero no salió bien. En Octubre vamos a por el segundo intento..."

Joel, sé que con la mejor de sus intenciones, me contestó:

- "Ines, tienes que relajarte". Esa frase que tanto detesto.

Y yo le dije:

- "Mira Joel, he dejado temporalmente uno de mis trabajos para estar un poco más relajada con el perjuicio económico que implica, nos hemos hecho un par de escapaditas en menos de un año precisamente también para relajarnos, como una imbécil me fui a beber las aguas de un pueblecito de la montaña donde tienen casa mis suegros porque cuenta la leyenda familiar que quien cambia de aguas allí se queda embarazada, he recuperado sanas costumbres para canalizar mejor la ansiedad y el estrés que conlleva la infertilidad,...y no me he quedado embarazada después de  ya más de dos años de intentos. Hay una cosa que se llama evidencia científica y eso es lo que arrojan los resultados de mis pruebas. Joel, para que lo entiendas, aunque tengo 33 años, mis ovarios están como los de una mujer de cuarentaylargos, por lo que es bastante complicado que nos quedemos embarazados sin ayuda...".

No volvimos a hablar del tema. El resto del día transcurrió con normalidad, aunque noté que algo había cambiado. Esta misma sensación la he tenido con más amigos y amigas. Incluso con algunos familiares. Pero sé que soy yo, que es algo que está pasando en mí.

 
Una vez ya en casa, mientras paseabamos al perro, le hablé a mi marido sobre esa sensación y me dijo:

- "Cariño, tú no te das cuenta, pero hemos cambiado. Este año está siendo duro. Se nos ha endurecido el carácter. Cuando estamos con amigos ya no hablas tanto, parece que estés más cómoda escuchando; te ha cambiado la expresión de la cara, estás más seria, te ríes menos y tienes unos cambios de humor....pero es normal, a mí también me pasa. Esto es algo con lo que no contábamos y tenemos que ser muy fuertes".

Me quedé echa polvo...pero es que analizando cada una de las palabras de mi marido, es cierto, es como si el resto del mundo siguiera adelante y nosotros nos hubiéramos quedado en un limbo incómodo en el que no conseguimos avanzar...y mira que lo intento y lo intento pero es verdad que hay días que se me hacen muy cuesta arriba...me pregunto si la infertilidad habrá calado tan hondo en mí que me ha cambiado el carácter para siempre o cuando tenga a mi bebé en brazos volveré a ser la misma.

Hay días que creo que me voy a comer el mundo de lo positiva que estoy (tengo ganas de hacer un montón de cosas, pienso que va a salir todo genial con la ovodonacion en Octubre,...) pero hay otros días en los que se apodera de mí el temor y la incertidumbre (¿y si tampoco me quedo embarazada por ovodonación?; ¿y si nos gastamos nuestros ahorros y no lo conseguimos?; y si...y si...). Intentaré esforzarme aún más para que mi infertilidad afecte lo menos posible a nuestras vidas. ¿Algún consejillo?.

jueves, 7 de agosto de 2014

Ovodonantes: cuando tener un hijo es cosa de tres...

Durante esta primera quincena de Agosto estamos de vacaciones. No estar pendiente del reloj, despertarte sin esa alarma que te taladra la cabeza a las 06:00 de la mañana, desayunar y comer con calma, tener tiempo para leer, poder estar con tu marido las 24 horas del día y concederte el lujo de sentarte en una cala sin prisa por marcharte con el mar acariciandote los pies son esas cosillas que le dan un valor especial a los días de asueto...

Ayer por la tarde mi marido y yo nos fuimos a una de esas calas que solamente tienen el privilegio de conocer unos pocos lugareños de la zona costera en la que vivimos. Desierta, ni un alma, nosotros solos. Mi marido es amante del mar y practica pesca submarina, por lo que, normalmente, él se mete en el agua un par de horas y yo me quedo tomando en sol, leyendo, visitando blogs con el móvil,... Pero ayer no pude. El ir y venir de las olas me embrujó...según veía que se iba alejando mi marido, no podía dejar de mirar al mar, de escuchar su melodía,...

Y sin saber por qué (todavía no me lo explico) me dio por pensar en nuestra ovodonante. Esa nueva protagonista en nuestras vidas. Esa mujer que lleva dentro un pedacito de nuestra ilusión, de nuestro proyecto de vida. Esa persona a la que nunca conoceremos pero que llevaremos siempre en nuestro corazón.


Nuestra ginecóloga nos dijo que no sería difícil encontrar donante para mí porque mis rasgos son muy mediterráneos, grupo sanguíneo bastante usual, normopeso y estatura estándar. Vamos del montoncito jajajajajaja. Recuerdo que en ese momento me senti un tanto extraña. Nunca imaginé que para poder ser madre tuvieran que buscar a una chica lo más parecida posible a mí... Y lo cierto es que para mí el parecido físico no es tan importante como otras cuestiones como, por ejemplo, las enfermedades hereditarias...en este sentido, la gine también nos aseguró que a las ovodonantes se les realiza un estudio exhaustivo...poco más nos dijeron. Que suelen ser mujeres entre 18 y 35 años, aunque en este caso suelen ser muy jovencitas y de otras ciudades porque la clinica está enfrente de una universidad.

Quizás porque yo no lo pasé nada bien con nuestro primer tratamiento para ICSI, no deja de sorprenderme que haya personas que por solidaridad o por sacarse un dinerillo (que me parece muy lícito también)  pasen por revisiones ginecológicas, analíticas, pinchazos en la barriga y en el muslo, pastillas, ecografias, anestesia para la punción ovárica,...sea el motivo que sea el que las mueve a hacer algo así, lo que está claro es que son mujeres especiales. Dispuestas a donar sus ovulitos para que otras parejas puedan hacer su sueño realidad. Por eso me cabrea un poco cuando oigo comentarios frívolos sobre las ovodonantes y el objetivo que las lleva a iniciar un tratamiento de fertilidad a cambio de cantidades económicas que oscilan entre los 600 y 900 euros, al menos en la provincia que yo vivo. Después de pasar por un tratamiento de fertilidad para ICSI con dosis hormonales impresionantes os digo sinceramente que yo no sé si lo haría solamente por dinero...

Considero que pese a que la compensación económica por las molestias (pues la donación de óvulos en España es altruista) es un factor motivante para las donantes, éste no es el único. No sé si estaré equivocada, pero me gusta pensar que las donantes de óvulos son mujeres solidarias, dispuestas a regalar un trocito de ellas a otras mujeres que, como yo, tienen serias dificultades o imposibilidad para ser madres. Donan vida y me niego a pensar que esto se haga sólo por dinero...

Entre mis divagaciones a la orilla del mar sobre nuestra ovodonante, me sorprendí a mi misma feliz, ilusionada, optimista y con muchas ganas de que llegue Octubre. Lo más curioso de todo es que cuando mi marido salió del agua también me sacó el tema sin yo decirle nada y estuvimos un buen rato hablando de ello. Cosa que no hacemos últimamente porque él me pidió que nos tomáramos el verano de desconexión, pero, por lo que pude comprobar, cada uno de nosotros no hemos dejado de pensar en ello...lo que yo os diga, el embrujo del mediterráneo....

sábado, 2 de agosto de 2014

Tratamientos de fertilidad y vida laboral

Como ya he comentado en alguna entrada anterior, cuando realizamos nuestro primer tratamiento de fertilidad por ICSI (Marzo - Abril 2014), yo estaba trabajando en 2 sitios: en una empresa social en la que llevo ya muchos años (por las mañanas de 08:00 a 15:30 horas) y en un centro de atención a personas mayores (por las tardes de 16:30 a 19:30 horas, que siempre, por unas cosas o por otras, se me hacían las 20:30...).

Como ya bien sabréis, un tratamiento de fertilidad por FIV / ICSI implica una auténtica gymkana de citas médicas (con ginecólogos, anestesista, médico de cabecera,...), analíticas, pruebas, controles ecográficos día sí día no una vez empieza la estimulación ovárica para comprobar el desarrollo folicular, la punción ovárica, la transferencia embrionaria,...y, al menos por la Seguridad Social, todo esto se realiza en horario de mañanas. Por tanto, sí o sí interfiere en tu vida laboral.

No quise compartir el verdadero motivo de mis permisos de ausencia con mi jefe, pues es una persona poco discreta y temía que si se lo decía terminarían sabiéndolo compañeros que no me apetecía que tuvieran esa información. Además, meses antes me pidió medio en broma medio en serio que por favor yo no me quedara embarazada de momento. Sin embargo, dentro de mis compañeros de trabajo, con el paso de los años, he tenido la suerte de hacer grandes amigos y éstos si que estaban al corriente del tratamiento. Fueron quienes, llegado el momento, me echaron un cable.

A veces, cuando rememoro aquellas semanas, pienso: "Dios mío, qué mal estoy". Una de las muchas cosas buenas que tiene mi trabajo de las mañanas es que tengo cierta libertad para organizarme mis tareas y algunas de ellas son en diferentes ubicaciones y no tengo a nadie que me controle en ese sentido. Lo que hacía era intentar hacer coincidir mis citas en el hospital con el inicio de mi jornada en una de esas ubicaciones externas y si me retrasaba un poco en llegar al despacho siempre podía decir que había encontrado atasco o que me había entretenido más de la cuenta...La mayoría de las veces, aunque le decía a mi jefe que tenía que ir a hacerme unas pruebas al hospital, no le decía a lo que iba en concreto, pero después de unas semanas así, obviamente, estaba con la mosca detrás de la oreja.

Absolutamente siempre le llevaba justificante de mi cita en el hospital, ya fuera por analíticas, pruebas, ecografías,... En el hospital rogué que en los justificantes no usaran el sello de la Unidad de Reproducción Asistida (les expliqué el motivo) y ponían el genérico de Ginecología y Obstetricia. Lo entendieron perfectamente, es más, si la paciente lo pide, están obligados a hacerlo así. Así que si a alguna de vosotras no le apetece comentar nada en concreto en el trabajo, esto es de gran ayuda. Por ejemplo,en la punción ovárica pusieron: "Intervención ginecológica con sedación general. Se recomienda a la paciente 2 días de reposo".
Pero, en mi caso, llegó un día en el que mi jefe me llamó a su despacho y la conversación fue más o menos ésta:
Jefe: "Inés...no sé muy bien qué es lo que te está pasando...solamente quiero saber si estás bien, nada más. Tantas visitas al hospital en las últimas semanas me tienen preocupado".
Yo: "Lo siento, sé que estoy faltando demasiado...".
Jefe: "¿Es por eso que te tuviste que quitar hace unos meses?". Se refería a los miomas (eso sí que se lo conté) y ahí vi el cielo abierto y le dije:
Yo: "Bueno si, en parte. Me están haciendo unas pruebas para asegurarse de que está todo bien...".
Jefe: "Yo no entiendo mucho de esas cosas pero haz todo lo que te digan los médicos que eres muy joven...".
Y ahí terminó nuestra conversación. Todavía me siento mal. No me gusta nada hacer este tipo de cosas pero no quería ni quiero a día de hoy tampoco contarle nada. No me importaría que él lo supiera pero si tuviera la certeza de que no iba a trascender más pero como no es así, ya véis, imaginación al poder...
Por favor, que alguna cuente su experiencia. Espero no ser la única que por esto ha soltado alguna trolilla...