sábado, 25 de octubre de 2014

La desesperante espera de la ovodonante

Hoy no hay forma de concentrarse una para estudiar. Hay demasiadas cosas en mi cabeza. Nuevas negociaciones tras dos años de ERE en el trabajo, nuevas tareas, nuevas responsabilidades laborales, la oposición que me estoy preparando y de la cual me queda ya solamente un examen y... la espera de nuestra hada madrina, de nuestra brujita buena. De nuestra ovodonante. Esa mujer gracias a la cual vamos a hacer realidad nuestro sueño de ser padres. Otra espera indeterminada más en este duro camino... me paso los días con el teléfono personal y del trabajo encima por si suena, por si nos llaman de la clínica para comunicar que ya está, que ya tenemos donante de óvulos. Han pasado casi tres semanas desde la primera cita en la clínica para iniciar tratamiento de Ovodonación y tengo la sensación de que hayan pasado meses...

 
Los días pasan a un ritmo vertiginoso. Eso me ayuda bastante. Mucho trabajo, la obligación de estudiar por las tardes, los paseos con nuestro hijo peludo, algo de ejercicio, los ratitos del día que compartimos mi marido y yo... pero no hay forma, es como un pensamiento que se ha instalado en mi mente y no se va de ahí. Toda mi vida he sido igual. Perseverante. Hasta que no consigo lo que quiero, no paro. Pero en esto de la infertilidad, por muy metódica y planificadora que sea una, no hay fórmulas mágicas. No basta con ser tenaz, con levantarte cada vez que te caes, con invertir emoción, ilusión y todos los ahorros de casa. No, esto escapa al control de cualquiera que se ha dado de bruces con la infertilidad porque nada ni nadie te puede asegurar al 100% cuándo lo vas a lograr y si esto va a llegar a suceder. Sé que tengo que mantener un pensamiento positivo pero no puedo evitar el "y si...".

En fin, hay días mejores y días peores... hoy es uno de esos chungos. Me ha afectado mucho la historia de una blogamiga que recientemente ha tenido su segundo negativo con Ovo. Siiiiii, lo sé, también muchas de vosotras me habéis animado muchísimo contándome vuestros positivos en Ovo a través de comentarios en el blog y el mail y la gran mayoría a la primera!!! (vuestras historias me dan aliento y esperanza, me cargan las pilas). Pero no puedo evitar sentirme triste por todas las compañeras que han recibido hace poco un negativo o llevan más tiempo del que nunca imaginaron en esta lucha... desde aquí, mucho ánimo y aquí me tenéis para lo que necesitéis. Ya lo sabéis.

Y como bien dice el título de esta entrada, la espera de nuestra ovodonante comienza a hacerse desesperante... lo siento, soy de naturaleza impaciente. Aunque lo lleve con filosofía, pero impaciente al fin y al cabo. Estoy intentando que esta espera sea lo más llevadera de la siguiente forma:

- Trabajo. Mi jornada laboral es de 08:00 a 15:30 horas de lunes a viernes. Durante ese tiempo me centro en mis tareas y tengo tanto trabajo en el despacho y en el centro que apenas tengo tiempo para pensar. Terapeútico 100% jajajajajaja

- Oposición. Mis tardes y muchos fines de semana transcurren entre apuntes, libros, consultas vía internet,...y mientras eso sucede mi mente está ahí y no en otra cosa. Ahora estoy estudiando, a mi gusto, la parte más aburrida, la jurídica, pero aún así, también siento que me ayuda a que los días pasen más rápido...y si de paso apruebo, mejor que mejor ;)!.

- Música. Muchas tardes mientras estudio me pongo de fondo música celta o relajante y para una persona como yo, que su cabeza no para, viene de maravilla. Estado zen total y mi perro mientras en su camita durmiendo con la lengua fuera de lo agustito que está. Me parto.

- Los ratitos con mi marido. Ahora más que nunca pongo en valor el poco tiempo que a veces pasamos mi marido y yo juntos. El momento de la cena y postcena, los paseos con nuestro peludo, hacer la compra o ir a curiosear tiendas, nuestras conversaciones intentando arreglar el mundo,...esto de la infertilidad ha calado hondo en los dos y quiero que todo vuelva poco a poco a la normalidad.

- Vida social y familiar. En este momento con la opo, mi vida social y familiar está reducida a la mínima expresión pero intento disfrutar de cualquier pequeño encuentro.

- Ejercicio. Entre semana salgo un par de días a hacer running y durante el fin de semana intento ir uno o dos días al gimnasio. Es mi momento. Descargo el cansancio físico y mental y cargo las pilas. Nada mejor como generar endorfinas (la llamada hormona de la felicidad) para combatir el nerviosismo y la ansiedad.

Al ser de naturaleza hiperactiva, tengo la sensación de que podría hacer más cosas pero que no me da tiempo jajajajaja echo de menos leer (siempre que estoy estudiando me veo obligada a dejar un poco de lado la lectura...), dedicar más tiempo al blog y a la #infertilpandy, irme con mi marido a pasar las tardes en calitas desiertas, quedar con amigas,...

Y en medio de todo esto, la espera de la llamada. La llamada que cambie nuestras vidas.

jueves, 9 de octubre de 2014

Empieza nuestra Ovoaventura!

Hola blogfamilia! Demasiado tiempo sin dar señales por aquí. Lo sé. Ha habido de todo un poco en estas casi dos semanitas. Mucho trabajo, tardes de hincar codos para el segundo examen de la oposición que me estoy preparando y...tachán tachán...Primera visita para tratamiento de Ovodonación!!!!!!!!!!!!! En un post anterior os contaba que teníamos la cita para el 20 de Octubre, pero aprovechando unos días libres de mi marido, pudimos cambiarla y la tuvimos este lunes 6 de Octubre.
Ese mismo día, pocas horas antes, tuve mi segundo examen de la opo, así que fue una jornada completita...si algo protagonizó nuestra primera cita con la ginecóloga para empezar nuestra Ovoaventura fueron mis nervios. Si, si. Estaba hecha un flan. No sé si a alguna de vosotras o de vosotros os ha pasado lo mismo. Por favor, decirme que si jajajajajaja

Os resumo en que consistió esta primera cita para Ovodonación:

- En primer lugar, la gine nos preguntó si estábamos decididos para iniciar un tratamiento de Ovodonación. No hace falta que os cuente cuál fue nuestra respuesta.

- A continuación, nos explicó en qué consiste el tratamiento. Una vez se encuentre una donante compatible con mis rasgos y grupo sanguíneo, se sincronizan los ciclos de ambas. La donante tendrá que realizar un tratamiento de estimulación ovárica (pastillas, pinchacitos hormonales, punción ovárica para extracción de ovocitos,...). Y yo tendré que tomar una medicación (estrógenos y progesterona) para preparar el endometrio y un inyectable (no especificó el nombre) para recibir al embrión en las mejores condiciones posibles. El día que a la donante le hagan la punción ovárica, mi marido llevará su muestra de semen y a los 5 días tendrá lugar la transferencia embrionaria en estado de blastocito, pues, según comentó nuestra ginecóloga, ofrece mayores garantías. Nos dijo que tardarían en encontrar donante entre dos semanas y un mes.

- Nos preguntó cuántos embriones queríamos que implantaran, si 1 o 2...en este punto hubo cruce de miradas entre mi marido y yo. Mi marido le preguntó a la gine su opinión y ésta le dijo que en mi caso un embarazo múltiple acentúa sus riesgos por el estado del útero (polimiomatoso) y por mi fisonomía (pues no soy muy grande...esto no lo entendí muy bien porque mi amiga Lucía tiene mellizos y es más delgada que yo con una estatura creo que idéntica...).

- Una vez finalizada la cita con la gine, pasamos a que una de las administrativas nos diera la información relativa al presupuesto. La dolorosa. Cuánta pasta, qué caro es todo esto de los tratamientos...como no salga bien a la primera, nos tocará esperar hasta ahorrar de nuevo el dinero...pero en eso prefiero no pensar de momento. Actitud y pensamiento positivo ante todo!!!.

- Tengo que llevar a la clínica una foto mía de cuando tenía entre 20 y 30 años y otra foto de mi hermana Blanca (pues mi hermana Águeda es solamente por parte de padre y mi hermana Maria por parte de madre), el consentimiento y el presupuesto firmado. Para que inicien la búsqueda de donante, hemos tenido que efectuar un ingreso de más de una cuarta parte del precio total del tratamiento, así que esto ya va viento en popa!.

Mientras volvíamos a casa en el coche, el tema de conversación fue el número de embriones a implantar. Mi marido (y la ginecóloga) es partidario de uno y yo, de dos (por aquello de optimizar las posibilidades de embarazo...). Mi marido considera que nuestra economía no está para tener dos hijos de golpe (tenemos salarios normales tirando a buenos pero en mi trabajo hay problemas de liquidez y cobramos con mucho retraso desde hace 3 años, actualmente me deben 3 nóminas) y a nivel logístico y de organización doméstica él cree que iríamos bastante agobiados...y realmente no le falta razón pero a mi me da tanto miedo que no salga bien que con tal de maximizar las posibilidades de embarazo, si él también estuviera de acuerdo, me liaria la manta a la cabeza e iría a por dos, pues puede que cuajen los dos, uno o ninguno o que alguno se subdivida...pero, de un modo u otro, ésta es una decisión en la que tenemos que estar de acuerdo los dos, así que finalmente me parece a mí que nos la jugaremos a un solo embrioncito...

Alguna blogcompi a la que por Ovo u otro tratamiento de reproduccion asistida le implantaran un solo embrión y lo lograra?