martes, 24 de febrero de 2015

Ovodonación: ¿Hasta cuándo en secreto?

Como ya sabéis, con una periodicidad mensual, colaboro con la Revista Digital Serás mamá: Home en su rinconcito de Historias Reales. Este mes, he elegido un tema, cuanto menos, algo controvertido para muchas parejas: ¿Hasta cuándo mantener en secreto la Ovodonación?.

Al igual que nos ha sucedido con el duelo genético, siento que el hecho de mantener en secreto la Ovodonación o no es algo que también va cambiando con nosotros según vamos integrando en nuestras vidas el que nuestro futuro bebé no vaya a llevar mi ADN. Gestionar emocionalmente algo así no es sencillo. Es duro, muy duro, entre otras muchas razones, por que implica despedirse de un hij@ que nunca existirá. Si, ese hij@ que yo había imaginado en mi cabeza durante tantos años fruto del amor entre Inesito y yo. Y, aunque no lo parezca, despedirse de alguien que solamente ha cobrado vida en tus sueños es doloroso. Desgarrador. Hemos tenido que vivir un duelo para dejar paso a lo que está por llegar. Nuestro proyecto de vida: nuestro pequeñ@.

Lo hemos superado en silencio, sin hacer apenas ruido. En secreto. Contemplando mariposas en blanco y negro.




Hace unos días releí una entrada que escribí al poquito de comenzar a escribir este blog en relación a quién contar o no nuestra Ovoaventura y me di cuenta que algo había cambiado. Por eso decidí escribir este post sobre ello en el portal de Serás mamá: Home :


http://www.serasmama.com/experiencias/ovodonacion-hasta-cuando-en-secreto


Quiero hacer una mención especial a mi querida Laura del blog Infertil Desvergonzada
porque su historia y la manera de afrontar este mismo tema me ha dado mucho qué pensar durante las últimas semanas. Sois un par de valientes y os admiro infinito por ello.

Y tú, ¿has mantenido en secreto tu tratamiento de reproducción asistida?. Como siempre, el debate está abierto. Pasen y vean ;)

domingo, 15 de febrero de 2015

Lectura recomendada: "No tires la toalla, hazte un bonito turbante" de Marian Cisterna

El libro de Marian Cisterna "No tires la toalla, hazte un bonito turbante" cayó en mis manos hace poco más de un mes gracias a mi querida amiga Luisi de la #infertilpandy de Twiter. Gracias, gracias y gracias guapa!. Antes de que Luisi me hiciera este regalazo, a mí ya me rondaba en la cabeza comprarme el libro, pues en el mundillo infértil lo recomiendan muchas compañeras de fatigas como Merimeri del Blog El Peso de la Infertilidad.
 
 
Cuando abrí el paquete lo primero que pensé fue: "lectura para mi betaespera, genial!". Pero, como ya sabéis, la detección inesperada de un mioma submucoso en mi útero se ha encargado de retrasar nuestra Ovoaventura un poquito más. Así que, ahí estaba yo, día sí día también mirando la portada tan chula que tiene el libro y con unas ganas tremendas de empezar.
 
 
Y...un gripazo de mi marido tuvo la culpa de que sucumbiera a abrirlo y empezar a devorarlo. Si, si, una gripe de Inesito nos clausuró en casa, cada uno en un sofá, todo un fin de semana. En dos tardes me lo leí. Es increíble como te atrapa la historia de Calíope, su prota. Hacía muuuuucho tiempo que no me pasaba esto con una novela. Marian, si me estás leyendo, por favorrrrr sigue escribiendo!!!! Qué dos tardes más gratas.
 
 
"No tires la toalla, hazte un bonito turbante" me ha emocionado, me ha arrancado un buen puñado de lágrimas, me ha invitado a reflexionar sobre los tratamientos de fertilidad y sobre el sentido de la vida, me ha dado una gran lección de optimismo y me ha robado unas cuantas risas. Absolutamente maravilloso!. Lectura fresca, amena, emotiva, divertida y muy bien documentada.
 
 
La historia de Calíope me ha recordado que hay vida más allá de los problemas de infertilidad y que no siempre ha estado presente en nuestras vidas. Que hay grandes compañeros y compañeras en este viaje y que siempre se le puede hacer un guiño a esta lucha de la que tanto aprendemos y que a nadie deja indiferente.
 

GRACIAS Marian. Gracias por decidir un buen día embarcarte en un proyecto como el de escribir tu novela. Ni te imaginas lo mucho que ayudas con ella a normalizar la infertilidad y que ésta, poco a poco, vaya dejando de ser un tema tabú, encima, con un toque de humor que tanta falta nos hace. Te admiro muchísimo y desde hace semanas tienes cautivado mi corazón. Valiente.
 
 
Y tú, ¿ya has leído "No tires la toalla, hazte un bonito turbante"? ¿qué te ha parecido?.


miércoles, 11 de febrero de 2015

Útero recién reformado a estrenar: Histeroscopia Quirúrgica (II)

Voy a intentar ser breve. Ahora mismo estoy muy dolorida y no consigo construir bien mentalmente varias frases seguidas.
 
Hoy, a las 09:30 horas, tal y como estaba previsto, ha tenido lugar mi segunda Histeroscopia Quirúrgica en lo que llevamos de mes. Esta vez he sabido ir diferenciando cada uno de los pasos según iban maniobrando ginecólogos y enfermeras:
 
1. Colocación del espéculo para ensanchar la abertura vaginal. Completamente indoloro. En esta primera fase siempre se me viene a la cabeza la imagen de un túnel oscuro.
 
2. Limpieza de la vagina y del cuello del útero. Lo único que consigo sentir es un poco de fresquito, nada más.
 
3. Introducción hasta la cavidad uterina del histeroscopio. Se trata de una especie de tubito con una lente que emite imágenes del interior del útero a un monitor por el cual el ginecólogos y enfermeras visualizan toda la intervención y ejecutan según proceda. Al mismo tiempo, como medio de distensión, se utiliza una solución que me atrevería a decir que es suero fisiológico a caída libre mediante otro tubo de plástico muy fino. Con la entrada del histeroscopio es cuando comienzan los primeros pinchazos. Son soportables. Unos más y otros menos. Yo los comparo con un dolor fuerte de regla o un retortijón importante de barriga. Es más, a lo largo de la intervención, yo he llegado a pensar que me lo hacía encima (por suerte, no ha sido así). Comentarios escatológicos aparte, los gines han empezado a decir que el trozo de mioma que quedaba se había empezado ya a desprender (en ese momento he recordado mi pequeña salida de media hora para hacer un poco de running anteayer y si lo llego a saber voy con menos cuidado ;)!).
 
4. Sin sacar el histeroscopio (la lente) ni el tubito que proporciona flujo continuo de suero para que la visión sea mejor, se procede a la introducción del electrotrodo quirúrgico para realizar la cirugía. A continuación, lo que se comienza a escuchar es como el sonido hueco de un berbiquí. Señoras y señores, esto si que da una impresión tremenda y segundos después vienen los dolores. Los dolores y los pequeños espasmos en las piernas, pues, como acto reflejo de autoprotección, tendemos a cerrarlas. Llegados a este punto, las enfermeras no paraban de decir "Doctor, le duele mucho, le duele mucho...". Pero acto seguido, el Doctor y mi ginecóloga han dicho: "Ya está casi, casi, aguanta un poquito más Inés, lo estás haciendo muy bien, eres una campeona". Y claro yo cuando me dicen piropos me vengo arriba y he soltado: "Venga vamos, si, si, que aguanto, que aguanto..." (aunque no sabía cuánto más iba a poder soportarlo pero, os juro que en ese instante, mientra decían "ya casi está, ya casi está" me he imaginado dando a luz a nuestro futuro bebé y cuando me he querido dar cuenta, he oído que gines y enfermeras decían con un suspiro en la garganta: "ya está cortado, mioma fuera").
 
5. Retirada de todo el instrumental y del mioma. Me han dicho que tosiera fuerte para facilitar la expulsión del mioma pero no ha habido manera. Se ha quedado por el canal, en el cuello uterino. El Doctor lo ha intentado sacar pero al parecer tenía el cuello bastante contraído de la intervención. Me ha dicho que se vasculizará y lo expulsaré a lo largo de estos días. Me pasó lo mismo hace 13 meses con la primera Histeroscopia Quirúrgica.
 
El Doctor y mi ginecóloga estaban contentos. Han dicho que ha salido todo muy bien. Y, sin yo esperármelo, Lara, mi gine, me ha apuntado al final del informe de la histeroscopia lo siguiente:
 
MERIESTRA 2 mg. 1 comprimido / 8 horas vía oral
 
Le he preguntado: ¿Cuándo tengo que empezar?
 
Lara: Hoy.
 
Y yo: ¿Hoyyyyyyyy? pero...este mes se supone que con el Decapeptyl no me va bajar la regla ¿no?.
 
Lara: No. Pero te la voy a provocar. Tómate la Meriestra durante 10 días. Después tendrás la regla. Aprovecharemos el ciclo de Marzo.
 

Creo que la he besado por lo menos 3 veces...no me lo podía creer...pensaba que con el tema del mioma íbamos a tener que esperar mucho más. Qué alegría, qué alegría. Nunca pensé que empezar a tomarme unas pastillas me iba a hacer tanta ilusión. Si, si, si. Allá vamos!!!!!
 
A mi marido también le ha cambiado el gesto. Llevaba unos días muy serio y sé que preocupado. Muchas veces se me olvida cómo vive él todo esto. Ser el fuerte y dar la talla constantemente con mis subidas y bajadas de estado de ánimo no tiene que ser nada fácil. Nos hemos dado un gran abrazo al subir al coche y me ha susurrado al oído: "Eres una cabezona, cuando te propones algo no paras hasta conseguirlo haya que hacer lo que haya que hacer...y por eso te quiero tanto. Eres muy fuerte". Ainss...qué momentos...TE QUIERO.


jueves, 5 de febrero de 2015

Útero cerrado por reformas: Histeroscopia Quirúrgica (I)

Ladies and Gentlemen, ayer a las 09:30 horas tuvo lugar mi segunda Histeroscopia Quirúrgica (la anterior fue en Diciembre de 2013) con el objetivo de quitar una pequeña piedra que se ha interpuesto en nuestro camino nada más iniciar el tratamiento de Ovodonación (porque os recuerdo que a mediados de Enero ya me pincharon el Decapeptyl 3.75 para inhibir la función ovárica por completo). Una piedra a la que sí o sí tenemos que dar una buena patada para que desaparezca y poder seguir con nuestros planes. Una piedra llamada mioma submucoso intramural de 1,5 cm.
 
La experiencia, como en todo, es un grado. Sabía de sobra a lo que iba. Sabía que cosquillas no me iban a hacer. Así que antes de salir de casa, me tomé un Ibuprofeno 600 y, a diferencia de la última Histeroscopia Quirúrgica, no me tomé la pastillita de Diazepan. Quise poner a prueba mi autocontrol de nervios. Como prácticamente nunca me tomo nada si me duele la cabeza o me encuentro pachucha (tampoco soy de ponerme mala muy a menudo), estoy segura de que el Ibuprofeno 600 hizo bien su trabajo y me ayudó a soportar un poquito mejor la intervención.
 
He de aclarar que no soy partidaria de la automedicación. Me tomé el Ibuprofeno porque en la anterior Histeroscopia así me lo indicó la enfermera, al igual que me recomendó tomar también un Diazepan.
 
Cuando me tumbé en la camilla y apoyé los pies en los estribos, miré hacia el techo y solamente separé la vista de ahí para mirar a las enfermeras y a los ginecólogos cuando me hablaban. Educación ante todo, aún estando espatarrada con todas las vergüenzas al aire. No quise mirar en ningún momento al monitor. Ver como introducen todo el instrumental y reseccionan un trocito de tu interior para mí no es muy agradable y la primera vez que me hicieron una Histeroscopia creo que me dolió tanto por eso precisamente. Por mirar. Me sugestioné y me dolió horrores. Así que, primera lección histeroscópica para pacientes: no mirar a la pantallita por muy precioso que te digan que tienes el útero.
 
Cuando la lente por fin se adentró en mi útero y el doctor pudo tener vista panorámica del mismo, me dijo:
 
- Inés, el mioma mide exactamente 1,5 cm. Es un poco más grande que el último que te quitamos a finales de 2013. Y también está peor ubicado. Está muy pegado a la pared del útero. Si te lo quito todo hoy te voy a hacer mucho daño y sin anestesia no sé si lo podrías soportar. Vamos a hacer una cosa: te quito un trozo y el resto la semana que viene. A ver si tenemos suerte y el trozo que queda se va desprendiendo estos días y el miércoles que viene lo quitamos del todo.
 
Mientras contestaba al ginecólogo, del dolorcillo que iba sintiendo durante la maniobra, tenía la sensación de que no me llegaba a salir la voz por la boca. Se me pasó por la cabeza decirle que por favor lo intentara, que quería acabar con esto cuanto antes, pero no fui lo suficientemente valiente. Así que el próximo miércoles, 11 de Febrero, nos volveremos a ver las caras para hacer otra Histeroscopia Quirúrgica (espero que sea la última) y continuar con nuestra Ovoaventura cuanto antes...
 
Imagen obtenida a través de búsqueda en Google

A mitad de intervención llegó Lara, mi ginecóloga. Estuvo un rato hablando con el Doctor mientras éste reseccionaba el trozo de mioma y yo empezaba a ver las estrellas. Pero no quería perder prenda de lo que se decían el uno al otro:
 
 
El Doctor le dijo a mi gine: Lara, este ciclo no creo que lo podáis aprovechar ya...
 
 
A lo que ella contestó: Ya, ya lo sé. Quiero suministrarle estrógenos y progesterona para que se regenere más rápido el útero y ver si podemos aprovechar Marzo para hacerlo todo...
 
 
A ese punto de la conversación, me decidí a intervenir y dije: Se retrasa un poco todo entonces ¿no? (con cara de perrito pachón que da penita). Y Lara me contestó: Si, pero no te preocupes que va a salir todo muy bien. Entre Marzo y Abril.
 
 
Cuando salí de la consulta, algo molesta y con la cabeza dándome vueltas, allí estaba mi amor esperándome con una carita...lo pasa fatal con todo esto. Al subirnos al coche me dijo: Ahora cuando lleguemos a casa, te pones el pijama, te quedas en el sofá tranquila y si quieres escribes tus memorias (refiriéndose al blog), yo me encargo de todo. Me parto. Gracias guapo por cuidarme tanto y tan bien. No sé que haría sin tí.
 
 
Y gracias a tod@s vosotr@s por hacer esta lucha más llevadera y hacerme sentir tan acompañada. Un abrazo infinito.