viernes, 29 de mayo de 2015

Estimulación del endometrio: de nuevo, AL ATAQUE!!!

¿Qué hay de nuevo Blogfamilia? paso un ratito por aquí para contaros las últimas novedades.
 
El pasado viernes 22 de Mayo, con un retraso de 6 días, por fin me bajó la regla. No sé por qué pero cada vez que me pinchan Decapeptyl (inhibidor de la función ovárica) se me retrasa casi una semana. Curioseando por foros, al parecer, les sucede a muchas chicas. Ese mismo día, por la noche, volví a darle la bienvenida a mi querida amiga Meri (Meriestra, valerato de estradiol). Antes de meterme la primera pastilla en la boca, la miré fijamente y le dije: "esta vez nada de manchaditos vaginales ¿eh? haz tu función y punto". Ya veremos si me hace caso jajajaja.
 
Aunque no mucho, la pauta ha variado un poco esta vez:
 
- Del día 1 al día 8 del ciclo = 1 mg / 12 horas. Esta noche termino con esta dosis ya.
- Del día 9 al día 11 del ciclo = 2 mg / 12 horas.
- A partir del día 12 del ciclo = 2 mg / 8 horas.
 
En la clínica querían darnos cita para hacer el primer control ecográfico del endometrio el día 8 de Junio pero Inesito y yo nos negamos a que pasara tanto tiempo. Les tuvimos que recordar que acordamos que esta vez haríamos más ecos e hiríamos controlándolo todo un poco más...así que la primera eco de control la tenemos finalmente el miércoles que viene, 3 de Junio. Nos gustaría evitar, como comprenderéis, otra cancelación...He leído que la transferencia embrionaria normalmente se hace entre el día 17 y 19 del ciclo. Si hubiéramos esperado al día 8 de Junio para la primera eco nos hubiéramos puesto en el día 18 del ciclo y, sinceramente, no nos pareció bien y por eso solicitamos adelantar la fecha de la cita al 3 de Junio que estaré en el día 13 del ciclo. Preferimos hacer más controles aunque tengamos que hacer más viajes a la clínica.

¿Cómo me encuentro? pues entre que he estado unos días con la regla y los dolores de cabeza provocados por la Meriestra, un poco floja la verdad pero con muchas ganas e ilusión de que esta vez salga todo bien. Aunque, al mismo tiempo, con los pies en la tierra y rezando para no volver a tener manchados y / o sangrados con los estrógenos.

Tengo mis momentos en modo pánico en los que pienso que algún contratiempo nuevo puede surgir y dar al traste con el tratamiento una vez más, y, al mismo tiempo, también me invade de repente un cosquilleo en la barriga que me dice que esta vez es la definitiva, que nuestros peques están esperando a que los rescatemos de Laponia para quedarse con nosotros por siempre jamás ;-)

 
Según pasan los días desde que empecé a tomar de nuevo Meriestra, intento visualizar mi útero sin miomas que molesten a nuestros embrioncitos cuando los dejen allí. Me lo imagino de color rosita, como tuve la oportunidad de verlo en la primera histeroscopia que me hicieron. Cierro los ojos por las noches y lo veo como un algodón de azúcar. Un lugar en el que nuestros embris cuando entren se queden bien agarraditos y agustito durante 9 meses.


sábado, 9 de mayo de 2015

Luces y sombras de la infertilidad

Hola blogfamilia!
 
Aquí estoy de nuevo. Sentada en uno de los sofás de casa. Repanchingada con las piernas en alto y el ordenador apoyado en los muslos. A mi derecha, roncando tengo a Chulo, mi peludo de 8 años. Enfrente, la tele con una de esas pelis de la sobremesa de los sábados.
 
Demasiado tiempo sin escribiros. Lo sé.
 
La cancelación de nuestra Ovodonación me dejó destrozada. Pero, al fin y al cabo, solamente se trataba de esperar al siguiente ciclo. Un par de semanas. Ilusos. No fue así.
 
El pasado 20 de Abril fui a la clínica para que me hicieran una ecografía en el primer día del ciclo. El primer día de regla. Al parecer, es cuando mejor se ve el útero. Al terminar la exploración, Lara, mi ginecóloga, me dijo que no íbamos a hacer el tratamiento en ese ciclo, que era mejor dejar pasar éste y comenzar en el siguiente para que el endometrio quedara limpio del todo. También me anunció que lo haríamos en ciclo sustituido y no natural porque mis hormonas ya de por sí están muy desajustadas. Supongo que al ser baja respondedora ovárica y estar próxima a la menopausia los niveles hormonales sufren alteraciones y no quieren correr riesgos. Así que toca de nuevo pinchar Decapeptyl (inhibidor de la función ovárica) y tomar Meriestra (estrógenos). Reconozco que fantaseé con el ciclo natural pero quedó en eso. En un deseo sin poder cumplir.
 
Pero ésta no fue la única sorpresa que me tenía reservada esa cita. Cuando mi cabeza estaba intentando asimilar a una velocidad vertiginosa una espera todavía más larga y un nuevo tratamiento en ciclo sustituido, Adriana, la bióloga, me dijo que habían vitrificado los embriones de 3 en 3. Es decir, para 2 intentos. Ahí fue cuando las miré a ambas y solté un "¿Qué?...pero ¿por qué?". Yo pensaba que con 6 embriones en estado de blastocisto tendríamos para más intentos...la conversación continúo así:
 
Adriana (bióloga): "Hemos vitrificado así para asegurarnos 2 intentos implantando embriones de 2 en 2".
 
Yo: "¿Cómo? No lo entiendo. Lara nos dijo que debido a mi útero polimiomatoso nos desaconsejaba el embarazo múltiple...hablamos de implantar 1 solo embrión". (Esto me dió mucha rabia porque en su día me costó bastante quitarme la idea de la cabeza de implantar 2 embriones).
 
Lara (ginecóloga): "Inés, hablamos de implantar 1 embrión pero de haber seguido todo su curso y haber podido hacer la transferencia embrionaria en fresco que es como mayor calidad tienen los embriones".
 
Adriana: "Los embriones, por norma general, pierden calidad al desvitrificar. Implantando 2 optimizamos las posibilidades de embarazo. Es más fácil que se implante uno o ninguno que dos, aunque también pueden agarrarse los 2...no obstante, la última palabra la tenéis vosotros". 
 
Salí de la clínica hecha un mar de dudas. Inesito no pudo acompañarme porque trabajaba. Le eché muchísimo de menos.
 
Han sido semanas de hablar mucho. De llorar. De sentirnos agotados, hartos de tanta espera. De autocompadecernos. De desconfiar de todo. Ha habido días grises. Días con muchas sombras. Y...al final del túnel, la luz.
 
He intentado estar hiperactiva. He estado muy centrada en el trabajo, he empezado a hacer yoga, he incrementado mis visitas al gimnasio, una tarde a la semana salgo con un vecino y una amiga a hacer rutas de senderismo de casi 3 horas, he dejado de hablar de lo mismo en todo momento y he vuelto a sonreír y a disfrutar. Inesito es el motor de todo este esfuerzo. Sé que lo pasa tan mal cuando me ve así que me autoobligo a no caer del todo. A resurgir y seguir luchando. Seguir viendo cada día las cosas bonitas de esta vida. Porque si algo me ha enseñado la infertilidad es a valorar momentos, palabras, miradas, detalles,...

No puedo terminar este post sin daros las gracias por el apoyo y los ánimos recibidos en estas semanas. Gracias Clara del blog Soñar es gratis por aguantar mis neuras con tanta simpatía y empatía, gracias chicas de la #infertilpandy por estar siempre ahí cada vez que lo he necesitado, gracias mis compis de whatssap Smoothie Pasion por dejarme entrar en vuestro grupo, gracias Clara del blog Diario de una madre ingeniera por tus sabios consejos, gracias Mer por entenderme y escucharme, gracias Hegoa por contar conmigo y hacerme tu consejera oficial en Ovo jajajaja, gracias a toda la gente que me habéis mandado mails preguntando por qué no escribía, gracias a tod@s por vuestras muestras de cariño.

Aquí estamos de nuevo. Ilusionados. Esperanzados. Con ganas de empezar. Con ganas de lograrlo. Pero también con la prudencia en el bolsillo. Con temor a que la Meriestra me produzca de nuevo manchados. Con miedo de que surja un nuevo contratiempo más. Y, entre todo este batiburrillo emocional, una idea pasa de refilón por nuestras cabezas: la posibilidad de ser bipapás ;)!