sábado, 6 de febrero de 2016

37 semanas, embarazo a término. Lo has logrado campeona!

El pasado martes cumplimos nuestra 37 semana de embarazo y con ella dejamos atrás el riesgo de parto prematuro. Nuestra Gladiadora ya esta formadita y tiene todo lo necesario para salir a conocer el mundo que la está esperando, aunque sus papis no ponen ninguna objeción a que siga horneándose un poquito más. Pero llegar a la semana 37 ha supuesto para nosotros una auténtica victoria teniendo en cuenta el diagnóstico de parto prematuro que nos ha acompañado durante casi toda la gestación debido a mi útero polimiomatoso.

Y os preguntaréis "entonces, qué ha pasado con los miomas?". Os cuento. No se han desintegrado, siguen habitando en mí. De los 3 miomas que inicialmente dificultaban la consecución de un embarazo a término, 2 de ellos (los de tipo subseroso que están ubicados en la cara posterior del útero) desde más o menos la mitad del embarazo, quedaron muy altos sin entorpecer el desarrollo de la peque. El tercer mioma en discordia y que más ha preocupado a las ginecologas, tanto de la consulta de alto riesgo obstétrico del hospital como de la clínica (el de tipo intramural situado en el inicio del canal de parto), parece que se ha desplazado hacia la izquierda recientemente según ha ido encajándose la cabecita de nuestra campeona. De esta manera, ha quedado libre el canal para un parto vaginal sin entorpecer su estancia durante unas semanillas más dentro de mami. Así que ahora ya solamente queda esperar a que la verdadera prota de toda esta historia decida salir del apartamentito en el que lleva desde el pasado 8 de Junio...

Os mentiría si os dijera que, pese a que me muero de ganas por conocer a nuestra hija, no me da un poquito de pena que el embarazo esté llegando a su fin. Ya lo he comentado en alguna ocasión más, no sé si este milagrito se volverá a repetir en nuestras vidas. No sabemos cómo va a quedar mi endometrio después del parto y, pese a que nos quedan 4 hermanitos en Laponia, desconocemos si vamos a tener dos veces la misma suerte. Por eso, a tí, hija mía, quiero decirte:

" Que ha sido, y será hasta que decidas salir a conocernos, un auténtico placer llevarte dentro de mí. Observar como has ido superando todos los obstáculos que se te presentaban. Los sangrados y los manchados del primer trimestre por el hematoma, tener que convivir y hacerte hueco entre los miomas, demostrarnos lo fuerte que eres cada día con tus pataditas,...Una auténtica luchadora. Nuestra Gladiadora.

Que confiamos mucho en tí y sabemos que el día que quieras abandonar la que hasta ahora está siendo tu casita, lo vas a hacer muy bien. Mamá se dejará el aliento y todas sus fuerzas para facilitarte el camino. Papá estará también con nosotras porque si hay algo que vas a aprender enseguida es que somos un equipo. Y, en equipo, lo vamos a lograr. Lo vamos a conseguir. Todo va a salir bien pequeña.

Que todo está preparado para tu llegada. Tu dormitorio, tu ropa, tus juguetes, tu carrito de paseo, tu bañera,...pero sobretodo, abrazos infinitos, besitos eternos, miradas sin fin, paseos en manada con tus papis y tu hermanito peludo, canciones,...VIDA. Una nueva vida contigo mi amor. Una vida que, sin duda, nos hará mejores. La vida que nos convertirá en una FAMILIA.

Te queremos. "
Hope I, de Gustav Klimt